Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
 |
|
Acusan. Momentos en que los fiscales del caso presentan la acusación formal contra el imputado Jaime Arturo Morales Guerra. Foto: EDH |
Estados Unidos cuestionó en marzo de este año que en 2005, en El Salvador sólo hubo un arresto por lavado de dinero.
La única detención por ese delito se produjo en agosto.
El capturado era el panameño Luis Fernando PintoRíos, quien enfrenta un proceso penal, dice el reporte anual sobre tráfico de drogas emitido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Pinto Ríos es acusado de abrir cuentas para transferencias de dinero bajo nombres falsos para recibir envíos de dinero desde Estados Unidos, disfrazados como remesas, según el reporte.
La Fiscalía dijo que el panameño está estrechamente ligado a Arturo Morales en el blanqueo de fondos provenientes del narcotráfico, junto al costarricense Jorge Córdova y otros sujetos cuya identidad no ha sido revelada.
El informe señala que aunque la fiscalía y la policía tienen poderes policiales adecuados para rastrear y decomisar activos, la segunda carecía de los recursos para ponerlos en práctica.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses dudaban de que estas entidades, incluso teniendo los recursos suficientes, podían cooperar para lograr sus objetivos.
“Incluso si los recursos fueran abundantes, queda por ver si estas agencias gubernamentales pueden cooperar para lograr sus objetivos antilavado de dinero”, cita el informe.
También cuestiona la poca diligencia de la Fiscalía en el caso, en 2005.
“Desafortunadamente, la FGR decline(ó) el seguir la investigación de varias pistas generadas tras el arresto de esta persona (Pinto). En consecuencia, cualquier evidencia que relacione a otras personas con este esquema ya debe de haber sido destruida”, dice.
El informe señala que El Salvador es vulnerable para el lavado de dinero, entre otras cosas por el gran volumen de remesas que recibe y por usar el dólar como moneda de curso legal, por lo que sugieren que los envíos deberían ser cuidadosamente supervisados.
El reporte advierte que organizaciones criminales internacionales utilizan las remesas familiares provenientes de EE.UU. para blanquear sus capitales en El Salvador.
Como se ha establecido, según la Fiscalía, en el caso de Arturo Morales Guerra, el informe asegura que “las remesas falsas son recolectadas y transferidas a otras instituciones financieras hasta que están lo suficientemente lavadas para ser usadas por la fuente de la industria criminal, la cual es generalmente una organización de narcotráfico”. (Busque informe completo en http://sansalvador.usembassy.gov/spa/index.html)
El primer ingreso a los juzgados
n A las 10:30 de la mañana de ayer, Jaime Arturo Morales Guerra fue llevado de la División Antinarcóticos de la policía. Lo llevaban al complejo de los juzgados de paz del Centro Judicial Isidro Menéndez, donde tendría su primera cita judicial.
Mientras camina por el recinto policial, un enjambre de periodistas lo intercepta y le lanzan una andanada de preguntas. Las cámaras también hacen su trabajo.
Luce ropas bien planchadas y limpias. Su aspecto no es el de un preso. De no ser porque lleva las manos esposadas hacia atrás y porque es lunes, se podría pensar que va de paseo en domingo.
Los periodistas quieren saber, de su parte, porque lo que se sabe del lío en que está metido es a través de la Fiscalía y policía, su opinión de lo que hasta ayer se había dicho de él, que es un lavador de dinero.
Amablemente, el hombre de cabello entre cano y peinado hacia atrás, de aspecto delicado, pide que lo disculpen, pero que no puede decir nada; que lo hará después.
Los periodistas le abren paso y un par de policías encapuchados lo suben a un carro policial.
En pocos minutos, ya está caminando por los pasillos de los tribunales de paz. Se sienta a esperar la diligencia. Los policías no se le despegan.
Sentado está cuando una mujer, aparentemente amiga, lo saluda desde lejos y le dice que ella trabaja en Medicina Legal y está a sus órdenes.
El imputado, en son de broma le dice que está enfermo. Pero la mujer no espera respuesta.
Mientras espera que lo acusen formalmente, dos hombres caminan por el pasillo opuesto.
Ambos lo reconocen como el hombre que ha salido en los periódicos acusado por las autoridades de lavar dinero utilizando en esquema de envío de remesas.
Casi al mediodía, llegan tres fiscales. Entran al juzgado y presentan la acusación. Morales entra también junto a sus dos defensores privados. Luego, un empleado del tribunal le notifica los cargos y le dice que su próxima visita al tribunal será el jueves a las 10:00 a.m.
Mientras tanto, debe regresar al recinto de la DAN, donde también está recluido Luis Fernando PintoRíos, con quien entre el 2004 y 2005 supuestamente simularon envíos de remesas familiares. La investigación revela, dice un fiscal, que en las remesas ficticias aparecen nombres de artistas internacionales de renombre.

|