
Edgardo A. Molina*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Este artículo está lleno de números, así que ármese de paciencia y de una calculadora.
La situación energética en el país es crítica en alto grado y hay que buscar y proponer soluciones, así que analicemos un poco.
SIGET anunció la necesidad de aumentar la tarifa eléctrica.
Generadores y distribuidores pidieron aumento de tarifas.
La oposición anunció que congelaría las tarifas.
El Ejecutivo está por el aumento y declaró que vetará esa decisión.
¿Hay alguna alternativa posible? ¿Puede ahorrarse energía?
Comencemos con lo más sencillo. Cambiar el tradicional bombillo incandescente por los focos fluorescentes compactos. ¿Baja esto el consumo y los costos?
En este periódico me fue publicado un artículo cubriendo este tema (EDH 24-5-2006), en el cual exponía : “Personalmente hice la prueba en mi casa, cambiando a luminarias fluorescentes compactas (de 23 W cada una) las luces más utilizadas (de 100 W cada una), siete en total. El resultado que obtuve fue una reducción de 140 Kw/h mensuales”, con un ahorro de $ 18.00 mensuales. Por limitaciones de espacio no me fue posible exponer todo el efecto económico.
Posteriormente salió publicado (EDH 3-6-2006) un artículo del señor Takayoshi José Yama-giwa, denominado: “Ahorrando electricidad por iluminación”, en el que apunta que en Japón este tipo de iluminación produce ahorros sorprendentes.
¿Pero cuál es toda la bulla acerca de las luminarias fluorescentes? Pues que son mucho más eficientes que las incandescentes, produciendo la misma cantidad de iluminación con la cuarta parte de energía. En otras palabras, con la misma energía que se ilumina una habitación se puede iluminar cuatro con un cuarto del costo.
Incidencia en el campo energético a nivel nacional.
Primero utilicemos una metodología general. Basado en datos de Casalco y en publicaciones en el periódico (EDH 13-1-2004), calculo que actualmente hay 1,700,000 viviendas en el país. Tomemos únicamente 1,000,000 de viviendas, asumiendo que el resto tiene pocas luminarias o ninguna y veamos el efecto que esta reducción produce, tanto en la generación de energía como en la economía familiar total.
Con una disminución de 140 KWH por vivienda, obtenemos el siguiente total: 140 KWH por 12 meses por 1,000,000 de viviendas = 1,680,000,000 KWH, equivalente a un ahorro de 1,680,000 MWH anuales en la producción de nuestras plantas energéticas. Esto ya es un ahorro significativo en la generación nacional producida por plantas térmicas, las cuales, como todos deben saber, dependen del petróleo.
Es fácil imaginar el efecto que tendría que siete millones de salvadoreños cambien los focos incandescentes por fluorescentes.
Incidencia en el campo económico hogareño.
El costo actualmente cobrado por las distribuidoras es de aproximadamente $ 0.09684 por KWH, añadiendo a esto un cargo variable de $ 0.03297 por KWH (que de variable no tiene nada, pues siempre es aproximadamente el 34% del consumo), lo cual nos da un total de $0.1298 por KWH servido.
Volviendo al 1,000,000 de viviendas asumidas anteriormente, tendremos en el agregado: 1,680,000,000 KWH por $ 0.1298 = $218,000,000 de ahorro en la economía hogareña.
Por supuesto que dejo a SIGET y CEL afinar los números con estos parámetros, pues esas instituciones cuentan con datos exactos en cuanto a la cantidad de viviendas con energía eléctrica y cuánto consumen, encontrando que sí hay un ahorro, pues no es lo mismo un foco de 100W que uno de 25W.
Costo y ahorro de la inversión hogareña.
Una lámpara fluorescente dura como mínimo 6000 horas y cuesta $ 4.50. Una luminaria incandescente dura máximo 750 horas y cuesta $ 0.45. Se necesitan 8 lámparas incandescentes, con un costo total de $ 3.60, para igualar la duración de una fluorescente.
En 6000 horas de uso, con una diferencia de consumo de 75W (100W contra 25W) el valor de la energía ahorrada sería $ 58.41 por lámpara. Todo esto a precios actuales.
Con un promedio de uso de 5 horas diarias, una incandescente dura 125 días y una fluorescente dura 1200 días.
En cuanto al poder de iluminación, una incandescente de 100W produce 1300 lumenes y una fuorescente de 25W produce casi 1200 lumenes, una cantidad casi igual a menor precio.
Todo lo anterior significa que debe hacerse una campaña para que todo el público cambie sus lámparas incandescentes actuales a unidades fluorescentes, lo cual definitivamente reduciría la factura nacional de energía así como también se lograría una ahorro en la economía hogareña.
*Ingeniero y colaborador de El Diario de Hoy. edgardo-a-molina @yahoo.com

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