El Diario de Hoy
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Las autoridades investigan a dos personas vinculadas al lavado de al menos 10.5 millones de dólares, al tiempo que allanaron las oficinas de Jaime Arturo Morales Guerrero, quien fue detenido el viernes bajo cargos de dirigir una célula local de blanqueo, confirmaron fuentes policiales.
Morales, ex concesionario de Western Union y propietario de una agencia de viajes, se encuentra recluido en la División Antinarcóticos de la Policía (DAN), que apoya a la Unidad de Investigación de Delitos Financieros de la Fiscalía.
La policía decomisó documentos y bases de datos en las oficinas del imputado en el centro comercial Loma Linda, en la alameda Manuel Enrique Araujo.
El allanamiento de las oficinas fue realizado por agentes de la Unidad de Investigación Financiera de la Fiscalía (UIF), la Policía Nacional Civil y miembros del Juzgado 5o. de Paz.
Rolando Monroy, jefe de la UIF, indicó que la diligencia tenía como fin ampliar las investigaciones y confiscar documentos que podrían ayudar en el caso.
En el lugar se secuestraron registros electrónicos financieros, once computadoras y cajas de documentos (ver nota aparte).
Según los investigadores, se ha comprobado con documentos y auditorías el lavado de al menos 10.5 millones de dólares entre mayo de 2005 y marzo de 2006, por medio de la agencia de remesas, pero no se descarta que pudiera ser más. Las fuentes dijeron que “hay bastantes personas involucradas” y algunas han estado vinculadas anteriormente en casos similares, entre ellos el panameño Luis Fernando Pinto Ríos y el costarricense Jorge Córdova, quien está prófugo. Se sabe que estarían involucrados otro costarricense y dos norteamericanos, aparentemente vinculados a la venta de armas, según informes internacionales.
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Rodrigo Avila
Director de la PNC
Simulaban servicios
“Básicamente hacían remesas ficticias. Tomaban base de datos generales y utilizaban el montón de nombres y se fingían operaciones con dinero” |
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Douglas Barclay
Embajador de Estados Unidos
Cooperación entre países
“No he tenido la oportunidad de consultar con la DEA, pero sé que este fue un tema de colaboración internacional de los gobiernos para asegurar esta detención” |
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lRolaNdo Monroy
Unidad de Investigación Financiera
Empleados sacaban el dinero
“Hay información contundente en la que se explica que Morales mandaba a sus empleados a sacar el dinero (lavado) del banco en cantidades exorbitantes” |
Monroy dijo que Luis Pinto planeó todo y que buscó a alguien en El Salvador para hacer negocios. Morales fue el que aceptó porque tenía la concesión de Western Union con cuatro sucursales de agencias de viajes Morales en San Salvador, Sonsonate, San Miguel y Santa Ana.
La policía tiene la certeza de que el dinero es mal habido, pero no puede confirmar todavía si procede del narcotráfico, la venta de armas u otra actividad ilícita.
La célula operaba “inflando” las cantidades en los registros de remesas sin que lo supieran los destinatarios y realizando operaciones ficticias tomando identidades de bases de datos de ciudadanos y clientes comerciales y el registro del Tribunal Supremo Electoral (TSE) divulgado el pasado marzo para las elecciones.
Los testigos
Unas 40 personas han testificado que recibieron cantidades muy por debajo de lo que aparecía en los reportes. Por ejemplo, algunos envíos eran por 70 dólares, pero los cambiaban por 70,000. Cuando la policía le preguntó a los destinatarios, se iban de espaldas.
En otros casos, los delincuentes llegaban a la agencia de remesas en otros países y hacían los envíos utilizando datos verdaderos. El componente local de la red se encargaba de maquillar el fraude. Asimismo, hacían remesas electrónicas de empresas.
En seguida, acumulaban el dinero, empleados de Morales lo retiraban y lo depositaban en cuentas bancarias. Posteriormente, Pinto Ríos sacaba grandes cantidades de dinero y lo enviaba a Panamá por medio de giros o en efectivo. El dinero muchas veces volvía a El Salvador como una transferencia legal. Finalmente, enviaban un reporte a la casa matriz de Western Union con el reporte para que las contabilidades cuadraran.
Según la policía, la red se dedica a comprar bases de datos de ciudadanos a empresas dedicadas a esa actividad. En El Salvador se intentó enjuiciar a al menos una firma de estas hace unos años, pero la Fiscalía dijo que no había una ley para hacerlo.
Las operaciones ilícitas se realizaban en las agencias de remesas en Santa Ana, Sonsonate, Soyapango y San Miguel, principalmente en esta última ciudad.
La Fiscalía confirmó que dentro de las pesquisas se encuentran los empleados de las agencias que sacaron el dinero de las remesas y lo entregaron a Morales.
La investigación se inició el año anterior por petición de la Agencia de los Estados Unidos contra las Drogas (DEA). No obstante, también las autoridades locales sospechaban de actividades ilícitas de Morales porque llevaba una vida “ostentosa”, dijeron las fuentes.
Las primeras pesquisas llevaron a la captura de Pinto Ríos en agosto y posteriormente al allanamiento de la agencia de Western Union en un centro comercial de Soyapango, el pasado octubre.
Pinto Ríos habría sacado hasta 75 mil dólares diarios entre marzo de 2005 y junio de 2005, es decir, más de dos millones de dólares al mes, y 33 millones en 15 meses, según las autoridades.
Pero la de El Salvador es sólo una “célula” de una estructura mucho más grande.
La banda operaba en Centroamérica, Sudamérica y hasta Europa, dijeron las fuentes.
Auditoría clave
Una de las principales evidencias en contra de Morales Guerrero es una auditoría practicada por la casa matriz de Western Union en marzo sobre su concesionaria en El Salvador, que estaba a cargo del primero.
El examen, realizado hace un par de meses, denuncia “operaciones anormales y totalmente fuera de lugar” de parte de la filial de El Salvador.
Según las fuentes policiales, Western Union le retiró de inmediato la concesión para operar en su nombre a Morales.
El sistema financiero también ayudó a esclarecer este caso con su alerta temprana y los auditores de cumplimiento. Estos reportaron movimientos anómalos en las cuentas de Morales, Pinto y la concesionaria, dijeron las fuentes.
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“Ha sido investigación larga del Gobierno”
El embajador de Estados Unidos en El Salvador, Douglas Barclay, es cauteloso al comentar sobre la operación fiscal y policial que llevó a desbaratar una red dedicada a blanquear dinero teniendo como fachada el envío de las remesas desde ese país.
Sólo se atreve a decir que la indagación ha tomado mucho tiempo y que ha sido ejemplarizante.
El diplomático confirma que agentes de la División Antidrogas de Estados Unidos (DEA) han estado coordinando esfuerzos con las autoridades salvadoreñas para capturar a los implicados, pero declina revelar detalles para no dificultar las investigaciones que faltan.
¿Cómo ve la embajada de Estados Unidos el golpe que se ha dado en contra del lavado de dinero en El Salvador?
El lavado de dinero es un problema de todo el mundo. Creo que los gobiernos están siendo más eficaces para interrumpir el proceso de lavado de dinero. Creo que este caso ha sido un ejemplo de cómo se hace.
¿Cuál fue la participación de la DEA en esta operación?
No he tenido la oportunidad de consultar con la DEA, pero sé que este fue un tema de colaboración internacional para asegurar esta detención (de Jaime Arturo Morales Guerrero, ex concesionario de Western Union).
¿Es una red que ha estado lavando dinero desde hace cuánto tiempo, según su información?
No sé hace cuánto tiempo ha operado esta red pero sé que la investigación ha sido larga.
Embajador, ¿sabe si se van a allanar más lugares de envío de remesas en donde se podría estar lavando dinero?
Ha sido una investigación larga por parte del Gobierno salvadoreño y queremos seguir colaborando con el esfuerzo. El lavado de dinero debe ser combatido por todos los gobiernos del mundo.

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