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| Arroceros. En el último año el
sector creció un 17 por ciento, pero hace grandes esfuerzos
para atender la demanda local, ya que forma parte de la canasta básica.
Foto EDH |
Gudalupe
Hernández
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Varios sectores productivos del país han presentado solicitudes
de exclusión para no participar en el Tratado de Libre Comercio
con Colombia, en la Oficina de Apoyo para las Negociaciones Comerciales
Internacionales (Odasp). Entre éstos, los productores de arroz,
café y confites.
Rigoberto Monge, coordinador de Odasp, confirmó que los productores
no quieren participar en dicho tratado debido a las altas barreras arancelarias
y no arancelarias. Así como también por las políticas
de apoyo interno (subsidios), por parte del Gobierno colombiano para sus
productores.
“Por esos temas nuestros sectores están decididos por la
exclusión”, dijo. Asegura que mientras no existan garantías
de que el convenio comercial ponga en igualdad de condiciones a los productos
de ambos países, habrá poco interés de participar.
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| Cafetaleros. Dicen no estar interesados en importar
ni exportar, aunque esperan que el tema de la asistencia técnica
y transferencia de tecnología. Foto EDH |
El consultor explicó que la economía colombiana compite
mucho con la de centroamericana, porque producen casi lo mismo, excepto
petróleo, como: textiles, confección, calzado, alimentos
y otros.
Además, el país suramericano es un gran productor de azúcar
y café, a nivel mundial, tanto en volumen como en precios, lo cual
hace difícil la competencia.
Esto propicia que las transacciones comerciales se tornen poco atractivas.
Monge explicó que el listado de productos que podrían ingresar
a dicho mercado se presentarán hasta la tercera ronda de negociaciones,
la cual se podría realizar en Cartagena. En la primera sólo
se discutió un 24.30 por ciento de los textos del tratado.
“Ya tenemos los listados, pero obviamente no se pueden decir todavía
por razones de negociación”, dijo.
Aseguró que cuando llegue ese momento, la negociación se
centrará en la eliminación de las barreras y en la aplicación
de asimetría -amplia y suficiente- en el intercambio comercial
para poder ser competitivos.
“Eso significaría quedando el TLC entre en vigencia los productos
salvadoreños tengan una entrada libre en ese mercado y que ellos
lo hagan en un plazo de 8, 12 y 15 años”, detalló.
El experto considera que mientras las barreras y políticas internas
persistan en el mercado colombiano será muy difícil que
un número importante de sectores quieran entrar a ese TLC.
Por eso, es importante que se establezcan todas las garantías,
reiteró. Industriales consultados recientemente fueron drásticos
al afirmar que no deseaban más convenios comerciales, mientras
no se hagan estudios de evaluación de impacto para los distintos
sectores.
Así como también, sin que antes se hagan efectivas las políticas
que se necesitan para incentivar a los productores. Algunos exportadores
afirmaron que el TLC, es más un acuerdo político que comercial.
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