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La pasión que mueve a los Mariachis

San Miguel es uno de los destinos para los cantantes de música ranchera. Hay sitios donde puede escuchar su propuestas


Publicada 16 de junio 2006, El Diario de Hoy

KarenGuzmán Medrano
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Para muchos la música se convierte más que en un motivo de diversión: es la razón de vivir y el medio que lleva el alimento hasta el hogar.

Los músicos, cantantes e intérpretes de esas canciones rancheras que en muchas oportunidades nos han sacado un suspiro o una lágrima no llevan una vida nada fácil.

Debido a la falta de oportunidades de empleo en San Salvador, algunos de los conocidos mariachis deciden viajar a lugares como San Miguel para encontrar nuevas formas de ganarse el sustento diario.

En la famosa ciudad oriental existen actualmente cuatro grupos de mariachis: Veracruz, América, Migueleño y El Águila, quienes se reúnen de martes a sábado desde las 7:00 de la noche.

Ellos se reúnen en la gasolinera que se encuentra sobre la Panamericana, al inicio de la Alameda Roosvelt y la carretera Militar, en el “Triángulo”, junto a dos grupos norteños y un trío.

Guillermo Antonio Rodríguez es uno de los músicos que, a sus 61 años, continúa aprendiendo las letras de las canciones rancheras de diferentes intérpretes nacionales y extranjeros.

Él ofrece al público un repertorio de más de 500 canciones populares, que caen como “anillo al dedo” mientras los amigos comparten un momento especial, de fiesta o se llora por un desamor.

Altos y bajos

En 1976 don Guillermo inició su carrera. Desde entonces puso toda su confianza en Dios a quien le pide que no falten los toques.

Hay días en que los desvelos parecen más largos, al no salir ningún cliente e incluso esperar la madrugada, manteniendo la esperanza de empezar a cantar o hacer que suene la trompeta, la guitarra, el violín y el guitarrón.

Su voz ha sido la que, a este hombre le ha dado en los últimos 20 años la dicha de transmitir sentimientos, declaraciones de amor o dar una despedida a un ser amado. Además de poder tocar la llamada “biguela” una pequeña guitarra.

Artistas. En cada celebración familiar, social o religiosa las voces de los mariachis llenan de sentimientos y emoción.Foto: EDH

El padecimiento de las enfermedades también a veces se deja de lado, cuando se tiene más que un compromiso con los que piden una serenata.

En el caso de “Chema” como lo llaman cariñosamente, la diabetes y la amputación de uno de sus pulgares en su pie izquierdo no ha sido motivo para dejar de trabajar.

En los últimos años el músico ha pasado varias veces hospitalizado, pero esto no le impide los viajes hasta San Miguel para continuar con lo que da sentido a su vida: ser charro.

Triunfos y lágrimas
El frío, las lluvias, la falta de convocatoria para una serenata son parte de las situaciones que han desanimado a muchos a dejar esta carrera que se envuelve en las notas y las voces de los llamados “mariachis”
Esfuerzo y entrega
Los músicos salvadoreños, sin importar su edad, muchas veces sacrifican incluso la comodidad de su hogar por su profesión.
Para contratacionesUsted puede comunicarse a los siguientes teléfonos 7901-4303 ó al 7734-9608 con el señor Guillermo Rodríguez, quien actualmente es parte del grupo llamado “Los Alegres Compadres”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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