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Reforma previsional chilena

A diferencia de lo que pueda pensarse en algunos ámbitos, en Chile no se está pensando reformar el régimen para transitar hacia un sistema mixto, ni mucho menos restablecer el sistema de reparto

Publicada 15 de junio de 2006, El Diario de Hoy


Francisco Sorto Rivas*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Hace algunas semanas, se celebró en Oaxaca, Estado del suroeste mexicano, una reunión técnica de un organismo internacional que aglutina a muchas entidades de supervisión de fondos de pensiones latinoamericanas; a ella concurrieron además, otros organismos vinculados con la seguridad social de largo plazo, es decir, con programas indemnizatorios, como son las pensiones, entre éstos cabe mencionar al Banco Mundial, Fondo Monetario, OEA, OCDE y la Comisión Interamericana de Seguridad Social, de cuyo seno se escindieron los sistemas de pensiones basados en la capitalización individual, dado que, en un principio, los programas de pensiones eran administrados, exclusivamente, por instituciones públicas bajo esquemas de reparto y solidaridad intergeneracional.

Durante el evento se desarrolló un seminario internacional, donde se presentaron varios estudios sobre el estado actual de los sistemas de pensiones a nivel mundial y la forma cómo muchos gobiernos están enfrentando las presiones fiscales derivadas del desequilibrio financiero y actuarial, experimentado por los esquemas de reparto. Algunas de las medidas ensayadas, en diversos países, incluyen revisiones de las edades de retiro, los beneficios otorgados, las tasas de contribución de los trabajadores activos y los requisitos para obtener pensión, hasta la adopción de alguna modalidad de capitalización individual para el retiro, como el salvadoreño.

En esa ocasión, varios funcionarios del Banco Mundial, encargados de realizar algunas ponencias, destacaron el enfoque multipilar promovido por dicha institución en torno al tema, donde la capitalización individual tiene una importancia relevante como mecanismo de financiamiento de los derechos previsionales de los trabajadores, particularmente de aquellos que disponen de ingresos formales y suficientes, para proveerse de una solución contingencial ante el advenimiento de algunas de las causales de pensión, como son la vejez, la invalidez o la muerte.

En la medida que el Estado pueda discriminar entre aquellas personas con capacidad suficiente para financiarse una pensión, con sus propios recursos, de aquellos que carecen de las condiciones materiales para hacerlo, éste puede enfocar mejor sus esfuerzos y disponer más eficientemente de sus recursos.

Un tema que motivó una interesante discusión entre los participantes, fue la reforma promovida en Chile, en torno al sistema de pensiones vigente ahí desde hace 23 años; Solange Bernstein, quien asumió recientemente el cargo de superintendente de AFP, luego de tomar posesión del Ejecutivo, la actual Presidenta Bachelet, habló sobre algunos detalles de la reforma. La institución autónoma que preside, adscrita al Ministerio de Trabajo y Previsión Social chileno, juega un rol asesor de la Comisión Marcel, que está estudiando posibles reformas al esquema vigente.

A diferencia de lo que pueda pensarse en algunos ámbitos, en Chile no se está pensando reformar el régimen para transitar hacia un sistema mixto, ni mucho menos restablecer el sistema de reparto, el cual ha demostrado, en todas partes del mundo, que adolece de inviabilidad financiera de mediano plazo y que los esquemas vigentes, están, financieramente, muy presionados en todas partes.

La preocupación central de la Comisión Marcel gira en torno a la ampliación de la cobertura del sistema hacia sectores laborales con algún grado de informalidad, la introducción de programas complementarios de carácter asistencial para personas que no aportaron lo suficiente, al sistema vigente, por diversos impedimentos materiales, así como, a explorar las condiciones actuales de la organización industrial encargada de administrar, directamente, el sistema jubilatorio.

De hecho, el enfoque coincide, en algunos aspectos sustantivos, con el planteamiento del Banco Mundial, en el sentido de contemplar la introducción de nuevos pilares para el financiamiento de los haberes previsionales de los trabajadores al pensionarse, incorporándole además, algunas mejoras sustantivas al diseño actual, para que responda mejor a los cambios experimentados por el mercado laboral, frente a la evolución económica mundial y por las mayores exigencias de competitividad que atraviesan los países, y proveerles en consecuencia a sus ciudadanos, de mayores oportunidades de progreso en el futuro inmediato.

*Economista.

 

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