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| Voces. Los empleados
de las rutas esperan recibir la orden para aumentar el precio. Foto:
EDH |
Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los empresarios del transporte público preparan de nuevo los mecanismos
para presionar por un aumento en la tarifa. Esta vez se escudan en que
el servicio de la energía eléctrica elevó su precio
debido al costo del combustible.
Ricardo Polanco, presidente de la Corporación de Empresas del Transporte
(Coset), aseguró ayer que el 1 de julio harán un “reajuste”
de tarifa si el Viceministerio de Transporte no les autoriza antes un
cobro de $0.30 para el servicio urbano.
La medida iba a ser adoptada el 1 de junio pasado, pero asegura que no
lo hicieron para no aguar la fiesta al Presidente Antonio Saca.
El ultimátum se dio en vista de que, para el 30 de junio, los empresarios
dejarán de recibir la subvención de $0.50 para buses y de
$0.30 para microbuses.
Joaquín Herrera, representante de la ATP, la mayor gremial de buses,
respaldado por Coset, Fecoatrans y Fasemi, éstas últimas
asociaciones de microbuses, proponen un aumento de $0.10 que puede ser
asumido por el usuario, o bien, lograr un aumento al pasaje y que se mantenga
la retribución.
La última alternativa es que se fije una banda de precios que permita
aumentar dos centavos la tarifa por cada $0.20 que aumente el galón
de diésel cuando supere la barrera de los $3.
“De no haber una respuesta nos veremos en la responsabilidad legal
de hacer un reajuste de tarifas”, sentenció Polanco.
Por otro lado, Genaro Ramírez de Aeas, junto a Casit, Aetmisal,
Rutas Orientales, Astrao y Rutas Paracentrales también se aferra
a los $0.30 sin olvidar la retribución de cinco centavos.
A casi un año del aumento, entonces ilegal, que orquestó
la extinta Coordinadora Nacional de Transporte, la historia se repite.
En aquella ocasión, los buseros le doblaron el brazo al Ejecutivo
que terminó por ofrecer un subsidio a cambio de dejar la tarifa
en $0.20.
Las gremiales entregaron las peticiones de aumento el pasado 29 de mayo,
pero aseguran que no han recibido respuesta. En tanto, el ministro de
Obras Públicas, David Gutiérrez, dice que estudian los documentos.
“Antes del 30 de junio habría una respuesta consensuada”,
garantizó el funcionario días atrás.
Genaro, el ausente en la reunión
En la conferencia de prensa en las instalaciones de Acopatt, en Ilopango,
hubo una ausencia notable: el presidente de Aeas, Genaro Ramírez.
Esa ausencia no es casual. A diferencia de hace un año, hoy mantiene
un perfil bajo, no convoca a conferencias de prensa ni se le ve con sus
ex compañeros de la CNT.
“La propuesta es similar con la diferencia de que nosotros no amenazamos
a nadie con aumento. Respuesta va haber el 30 de junio, haga bulla quien
haga bulla”, aseguró el emblemático empresario.
Ramírez justifica su ausencia por la cercanía de sus compañeros
con Catalino Miranda, del sector microbuses.

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