El Diario de Hoy
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La lluvia de críticas que ha caído sobre el trabajo de
algunos jueces, en los últimos meses, ha hecho reaccionar al sistema
judicial.
Uno de los primeros pasos que han tomado los magistrados de la Corte Suprema
de Justicia es visitar personalmente a los jueces en sus propios despachos
y constatar, de primera mano, el argumento de su resoluciones, informó
el magistrado Néstor Castaneda, presidente de la Sala de lo Penal.
Incluso ya se habla de una reestructuración completa del Código
Penal y el Código Procesal Penal que logre poner límites
a los jueces cuando valoran todas las pruebas presentadas por las partes.
La primera idea es visitarlos en sus propios despachos y corroborar que
están ejerciendo buena justicia en sus localidades.
La decisión llega justo cuando un juez del municipio de San Francisco
Menéndez, en Ahuachapán, Adrián Menéndez Cabezas,
dejó libres a cuatro acusados de evadir al fisco con falsas exportaciones.
Al mismo tiempo, la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP)
llamó a la Corte a introducir un sistema de auditorías y
evaluaciones expedito para investigar a los jueces que emitan fallos dudosos.
Castaneda dijo ayer que ya hay un plan de visitar los juzgados de la zona
occidental para vigilarlos, pero que esta dinámica ya se había
implementado hace más de un año en los juzgados de la zona
oriental.
Según el magistrado, el otro proyecto de reformar los códigos
está tomando fuerza y podría ser conocido en Corte Plena
en los próximo meses.
Y es que, a criterio del magistrado, el actual código deja mucha
libertad a los jueces para que pueda decidir en puntos como las pruebas
e, incluso, si se le elimina la protección a un testigo en pleno
juicio.
“Esa amplia libertad no ha sido la mejor”, aseguró
el funcionario, quien atribuyó a esta discrecionalidad la luz roja
en la que se encuentran todo el sistema judicial.
Otro tema que se ha discutido pero que aún no está solicitado
formalmente ha sido la rotación de los jueces en los diferentes
juzgados con el fin de ayudar a la transparencia judicial. “Sería
sano que hubiera una rotación”, dijo.
Críticas
Y es que han sido los jueces quienes han recibido la peor parte de las
críticas sobre el auge de la delincuencia y de reincidencia de
procesados. Sólo el del Juez Tribunal Quinto de sentencia, Luis
Edgardo Larrama, que ordenó descubrirse el rostro a una testigo
durante el juicio, levantó polémica entre los funcionarios.
Luego vino la resolución del juez de San Francisco Menéndez,
en Ahuachapán, que vino a indignar a la Fiscalía y toda
su investigación contra cuatro supuestos evasores.
El Ministro de Gobernación, René Figueroa, tildó
su decisión como burla al trabajo que hace la Fiscalía en
conjunto con la Policía Nacional Civil. “Hay una minoría
de jueces que, lastimosamente han dado fallos descabellados”, reprochó.
Sin embargo, la respuesta de los jueces frente a las críticas también
ha sido tajante.
Aída Luz Santos de Escobar, jueza de ejecución de medidas
al menor, dice que los jueces sólo hacen cumplir las leyes que
la Asamblea Legislativa aprueba. “Ellos (los diputados) nos dan
los instrumentos y nosotros solo lo aplicamos”, aseguró.
Opina, además, que si el gobierno critica las resoluciones de los
jueces, ellos también tienen la posibilidad de hacer cambios en
las leyes si es que éstas no les gustan.
Leyes garantistas
Otro de los que apoya esa idea es el juez del Tribunal Sexto de Sentencia,
Rolando Corcio, quien opina que los jueces tratan de ser respetuosos a
la Constitución de la República y no a caprichos de los
funcionarios o de algún sector de la sociedad.
Mientras, el magistradoCastaneda dijo que no investigarán la decisión
de juez Larrama en Tribunal Quinto de Sentencia por haber obligado a una
mujer testigo a declarar frente a los acusados porque él tenía
toda la potestad de decidir sobre ello.
“Si la Fiscalía no le prueba el grado de peligro que puede
tener un testigo, el juez puede, incluso, revocar el régimen si
así lo considera”, comentó el magistrado. pero reconoce
que ha sido la misma ley actual la que le ha dado permisividad a los juzgadores
de decidir sobre esos puntos.
Nora Montoya, quien hasta hace un par de años era jueza y ahora
es miembro del Consejo Nacional de la Judicatura, también comparte
que las leyes son muy garantistas y que no están apegadas a la
realidad.
“Si se le da una mala herramienta al juez, el juez no va a dar buenos
resultados”, aseguró Montoya.
CNJ quiere investigar las resoluciones
Nora Montoya, representante del Consejo Nacional de la Judicatura, CNJ,
dijo que los jueces son evaluados durante todo el año en sus funciones,
pero que sus evaluaciones están dirigidas a su desarrollo administrativo,
mas que a sus resoluciones.
“Esperamos que en julio podamos presentarle a la Corte un nuevo
manual de evaluación que nos permita verificar los contenidos de
sus resoluciones”, aseguró la funcionaria.
El objetivo es tener más control sobre quienes imparten justicia
en el país y no sólo analizar si éstas resoluciones
fueron dadas en el tiempo justo o se siguió el proceso que establece
la ley.
Pero para la funcionaria , no sólo se debe ver a los jueces como
los malos de la película sino, además, cuáles son
las herramientas que el gobierno les ha dado para que impartan su justicia.
“Los jueces van a aplicar lo que las leyes les dictan”, aseguró.
Montoya informó que ya están en la última etapa de
revisión de la evaluación de 629 jueces de todo el país
durante este año y que, a finales de este mes se tendrían
resultados de éste.

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