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Alberto golpea Florida

Fenómeno climático. La tormenta tropical se debilitó ayer y no pasó a categoría de huracán. No hubo víctimas fatales. Habrá lluvias en Georgia y Carolina del Sur hasta que se disipe


Publicada 14 de junio de 2006, El Diario de Hoy

Para protección. Residentes de Tallahassee formaron barricadas.Foto: Reuters

Agencias Reuters
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

Una debilitada tormenta tropical Alberto, la primera de lo que se espera sea una activa temporada de huracanes en el Atlántico, inundó ayer a ciudades costeras mientras tocó tierra en el noroeste de Florida.

Con un desagradable recuerdo de la pasada temporada de huracanes, que engendró “monstruos” como el huracán Katrina, que devastó Nueva Orleans, Alberto había amenazado con convertirse en el primer huracán de este año sobre las cálidas aguas del Golfo de México.

“Yo podría caracterizar a Alberto como una tormenta inconstante”, dijo el meteorólogo Ben Nelson.

Alberto levantó especies de paredes de agua de unos tres metros desde el Golfo de México hasta la costa de Florida, como una tormenta que surgió compuesta por un marea alta acompañada de luna llena.

Inundaciones

Alberto tocó tierra como una tormenta tropical cerca de la planta Adams, 81 kilómetros al sudeste de la capital del estado de Florida, Tallahassee, desató intensas lluvias y algunas ráfagas de viento sobre áreas escasamente pobladas y propensas a inundaciones.

Carreteras costeras y estacionamientos adyacentes quedaron inundados y algunas casas y comercios sufrieron daño.

Inundaciones. El tráfico fue suspendido en varias zonas afectadas. .Foto: Reuters

“Nosotros aún no hemos sacado las maderas”, dijo Jessica Lambert, portavoz de la junta de comisionados del condado en una esquina inundada en el condado de Citrus.

Justo antes de tocar tierra, los vientos máximos sostenidos de Alberto había disminuido a 85 kph, luego de que estuvieron cerca de los 119 que representa el umbral para que una tormenta tropical se convierta en huracán.

Otros efectos

Autoridades estatales dijeron que no había reporte de muertes. Informaron que unos 11 mil hogares y establecimientos se quedaron sin energía eléctrica y 4 mil 300 hogares no tenían servicio telefónico, pero ambos servicios fueron restablecidos rápidamente.

“Estamos teniendo reportes de inundaciones. Ellos están diciendo que hay por ahora alrededor de un pie (cerca de 30 centímetros) de agua sobre las carreteras”, dijo Scott Garner, jefe de división de manejo de emergencias del condado de Dixie.

La fuerte marea había dañado casas y negocios, según el director de manejo de emergencia del condado de Levy, Mark Johnson. “No creo que esto sea severo. Son casas que que están preparadas para que les entre agua”, agregó.

El gobernador de Florida, Jeb Bush, declaró estado de emergencia el lunes, pero ayer levantó las órdenes de evacuación.

 

Apagó unos incendios y eliminó la sequía

Alberto provocó más de trece centímetros de lluvias en varios lugares de Florida, donde extinguió incendios forestales que habían ardido por semanas.

El aguacero fue bienvenido por las plantaciones de naranjas en Florida, que han estado afectadas por la sequía, pero funcionarios agrícolas expresaron preocupación porque el agua salada puede afectar a la industria de las almejas, la cual es particularmente sensible a las inundaciones.

La tormenta tuvo una trayectoria dirigida bastante al este y se temía que pudiera interrumpir la actividad en las plataformas de petróleo y gas mar adentro que fueron maltratadas durante la temporada récord de huracanes del año pasado.

La costa este de EE.UU. se ha preparado para la temporada y, si bien las tormentas tropicales son un leve peligro para los países desarrollados, la ansiedad ha aumentado después del azote el año pasado del huracán Katrina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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