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Jack, el destripador podría ser mujer

La saliva de una mujer se encuentra, según varias pruebas de ADN, en más de 600 cartas del legendario asesino inglés


Publicada 14 de junio 2006, El Diario de Hoy

Redacción Vida
El Diario de Hoy
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Mary Pearcey. Pudo ser el famoso asesino en serie. Foto: EDH

El más famoso asesino en serie de la historia pudo haber sido una mujer. Es la mayor revelación de los análisis del ADN contenido en los restos de saliva todavía presente detrás de las estampillas de las cartas de Jack, el destripador a Scotland Yard.

Las sospechas recaen en Mary Pearcey, quien después del quinto y último crimen del “monstruo de East End”, mató con patrones similares a la mujer de su amante, lo cual la llevó a la horca. Ella fue el único sospechoso del sexo femenino entre muchos.

El estudio del ADN de Jack, el destripador, a 118 años de su desaparición, se ha hecho posible a partir de una metodología creada por la universidad de Brisbane, Australia, llamada Cell Track ID o bien: Identificación de la Célula-Pista. Esta tecnología permite amplificar los rastros residuales en viejos documentos de más de un siglo de edad y traerlos a la época actual con un alto nivel de legibilidad.

El proceso se aplicó a restos exiguos del franqueo de las cartas -en total más de 600- obras de imitadores y mentirosos; usadas por el asesino para desafiar a la policía.

Entre ellas figura la carta más famosa que contienen la macabra frase: “No soy marinero y menos un obrero y aun menos un borracho, sino su amiguito Jack “El destripador”.

Ian Findlay, a cargo del equipo de investigadores, ha explicado que: “La prueba absoluta de la identidad de Jack, el destripador todavía carece de bases. Es posible conocer el sexo del individuo aunque todavía no es posible encontrar un nombre certero”

Londres. Oscuros y macabros callejones era los parajes donde Jack, el destripador asesinaba a sus múltiples víctimas. . Foto: EDH

El investigador de la época coincidió en que el asesino era en realidad una asesina porque horas después de las muertes Pearcey se paseaba por las calles vecinas.

Numerosa lista de sospechosos

Llegó, mató y desapareció de la misma forma silenciosa y misteriosa con la que había aparecido. Como si se lo hubiera tragado la neblina londinense.

Las hipótesis son de lo más variadas y hay para todos los gustos. Una de ellas recae es un espía alemán enviado por el káiser para sembrar el pánico entre los ingleses (William Le Queux), el líder de una oscura secta (Aleister Crowley) para hacer sacrificios humanos; un médico enloquecido por haber perdido a un hijo víctima de una sífilis contagiada por una prostituta y hasta el mismísimo Edward, Duque de Clarence, nieto de la reina Victoria y heredero de la corona.

En 1992 fue descubierto en Liverpool el manuscrito del supuesto Diario de Jack “El destripador”, cuya autenticidad aún está lejos de ser comprobada. Si esto sucediera algún día, el asesino sería James Maybrick, rico comerciante de algodón inglés.

Curiosamente ya había entrado por derecho propio en los archivos de la criminología de la policía, al haber asesinado a su propia esposa, Elizabeth Mybrick. El juicio fue uno de los procesos más sonados de la época.

 

Cinco crímenes sin resolver en Londres

1888, Whitechapel era uno de los peores distritos de todo Londres. En las calles, hombres, mujeres y niños arrastraban una vida de pobreza y delincuencia en la que muchas veces el único alivio era el que podía ofrecerles una botella de alcohol barato.

El primer crimen oficial, el que reconocen todas las crónicas, tuvo lugar el 31 de agosto, aunque se sospecha que por lo menos dos asesinatos anteriores habían sido obra de Jack.

El cuerpo fue identificado como Anne Mare Nichols, conocida como Polly, de 42 años.
Marta Tabram, una prostituta de 39 años, había sido hallada muerta con 39 puñaladas. Fue la segunda víctima.

El cuerpo de Annie Chapman fue hallado mutilado en la calle del Mercado de Spitalfields a las 6 de la mañana. Se convirtió en la tercera.

El domingo 30 de septiembre, se descubría otro cadáver en la calle Berner . La joven prostituta fue identificada como Elizabeth Stride, de origen sueco.

El 9 de noviembre, otra mujer apareció salvajemente asesinada. Se trataba de Mary Kelly, una atractiva joven de 21 años que se dedicaba a la prostitución.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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