Enrique Carranza
El
Diario de Hoy
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| Peligro. Las casas a la orilla del lago, en Dolores Apulo, han comenzado a inundarse. El año pasado el problema fue similar. Foto
EDH |
A los habitantes del cantón Dolores Apulo, en Ilopango, la llegada del invierno les está haciendo vivir de nuevo los problemas que afrontaron el año pasado, al inundarse las viviendas.
Esto fue como consecuencia que el desagüe del lago se tapó y aumentó el nivel del agua.
El asentamiento es un extenso poblado situado en las orillas del lago. En ese sitio y durante mucho tiempo, el sustento de los habitantes dependió del turísmo y la pesca.
El invierno del año pasado les dejó en ruinas por completo. Tanto negocios como viviendas fueron inundadas.
Con las primeras lluvias de este año, los pobladores se las han ingeniado para que el agua
no entre de nuevo a las casas.
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| Trabajo. Los niños ayudan a sacar el agua de las casas. Foto EDH |
Bolsas con arena han colocado en forma de muralla en la entrada de los inmuebles para evitar el paso del agua.
En otras casas, han construido pequeños muros en las puertas.
“Poco a poco, con la lluvia la playa se ha perdido.
El agua estaba más lejos de la orilla”, dice asombradas Sonia Sandoval.
En algunas viviendas por estar asentadas sobre la arena, el agua se filtra en el interior.
“Ya no se puede dormir, siempre se piensa si el lago va a creer de repente”, manifestó María Vidal.
En ese lugar la esperanza de subsistir, parece haberse ahogado
María de Castro sostiene que el año pasado, después de la inundación, la gente llegaba al lago y se vendía un poquito. Hoy, hasta eso se ha terminado.
Ella, junto a su familia, dedicaron su vida al comercio en esa zona. Hoy en día sólo es un recuerdo.
Los pobladores esperan que Obras Públicas termine pronto los trabajos en el desagüe del lago.

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