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Breve Análisis
Bola al centro

Los comunicadores también opinan y lo deben de hacer en los espacios adecuados; en este contexto ha surgido un programa radial donde los periodistas expresan sus puntos de vista explícitamente

Publicada 11 de junio de 2006, El Diario de Hoy


Ricardo Chacón*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Pareciera que es otro programa de deportes, particularmente de fútbol, sobre todo ahora que se está realizando el mundial en Alemania y que todo gira alrededor de este popular y mediático deporte.

Bola al centro no tiene nada que ver con el fútbol o con algún deporte; se trata de un programa de radio donde los actores --los comentaristas-- son comunicadores de profesión de los diferentes medios de comunicación, quienes se reúnen todos los miércoles al finalizar la tarde para conversar sobre la actualidad nacional.

El formato es diferente: se reúnen cuatro periodistas bajo la dirección de Ricardo Rivas para hablar sobre los temas actuales; es una verdadera tertulia de comunicadores al aire, un tipo de programa de mucho éxito en países como España, pero que en nuestra nación son escasos.

Nos cuenta Ricardo Rivas que en un futuro, a medida que se vaya posesionando el novedoso programa, también se invitarán a la tertulia comentaristas y columnistas. Se trata de un espacio que pretende reunir a hombres y mujeres que hacen noticia, que contribuyen a crear la opinión pública en El Salvador para que se expresen acerca de los principales hechos noticiosos en el país.

He querido destacar este programa en este espacio, además de desearle éxito y larga vida, porque me parece que el país necesita más programas de opinión donde los diferentes actores de la vida nacional “opinen” y expresen sus puntos de vista sobre la vida nacional.

Hay suficientes programas de opinión me dirían; basta ver la cantidad de entrevistas que hay en la mañana y en la noche, tanto en radio como en televisión; prácticamente todos los canales de televisión y las radios informativas tienen al menos un programa de este tipo.
Incluso, hay gente que opina sobre el exceso y que hay una “rueda de caballitos” donde los mismos, por lo general políticos y funcionarios, están en uno y otro programa.

No obstante, son escasos en los que hay un amplio diálogo donde se exprese diversos puntos de vista e incluso se polemice sobre ellos; tampoco hay programas donde los periodistas expresen sus opiniones y no se dediquen a informar de manera objetiva y profesional.

Técnicamente, los que más expresan sus planteamientos particulares sobre la realidad nacional e internacional son los columnistas de los diferentes periódicos; son ellos los que desde sus artículos expresan sus visiones, aunque lo hacen de manera individual.

En este sentido, es novedoso que en un ambiente de tertulia, alrededor de una mesa y unos micrófonos, se debata sobres los diferentes temas de la vida nacional; ojalá que surgieran otros espacios más, incluso donde los participantes sean de diferentes profesiones.

Ahora bien, este formato de tertulias no se trata de programas espontáneos, que no requieren preparación. Los integrantes deben tener buena formación y un criterio consolidado; no solo se trata de opinar, sino de hacerlo con fundamento, con argumentos que nos permitan defender y atacar los diferentes puntos de vista.
Esto es lo rico y valioso de las tertulias: se trata de hombres y mujeres que discuten, dialogan, expresan distintos puntos de vista.

Insisto, al igual que los columnistas de un periódico, los temas tratados previamente deben ser investigados y requieren ser sustentados; de lo contrario, se trataría de expresar opiniones sin solidez, como suele ocurrir en la actualidad con muchos de los “todólogos” que suelen aparecer en los medios opinando “con propiedad” de todos los temas del acontecer nacional.

Incluso, y esto este es sumamente importante en una tertulia en los medios, que se hagan señalamientos, que se tome postura sobre un funcionario o un hecho. Sin embargo, estas posiciones deben tener sustento, estar fundamentados en hechos que puedan probarse; de no hacerse así, como debe ocurrir en todo periodismo serio, se convierte en rumor, chisme o cualquier cosa menos información seria.

Este planteamiento no riñe con la amplitud de posiciones que debe existir en una tertulia; es más, deberían haber opiniones diferentes, incluso opuestas, para mostrar la riqueza de la realidad; sin embargo, esto no se reduce a la derecha o izquierda... va más allá de esto, se necesita distintas disciplinas, puntos de vista que permitan enriquecer y ayudar a dar mayores criterios de análisis a la población.

Editor Jefe de El Diario de Hoy.

 

 

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