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A la caza. Tras revalidar en París, Justine, tercera en el ranking, buscará ser número uno. Foto: EDH
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Agencias
El Diario de Hoy
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La belga Justine Henin-Hardenne se hizo con su tercer título de Roland Garros tras ganar a la rusa Svetlana Kuznetsova por un doble 6-4, con lo que igualó el récord de como Mónica Seles y Arantxa Sánchez Vicario, aunque ella cree que “nunca llegará a ser como estas grandes jugadoras”..
Pero si hay algo que la enorgullece es ser la primera tenista en revalidar la “corona” desde el año 96, cuando lo hizo Steffi Graf. “Es algo maravilloso. Ella es toda una campeona”, reconoció. Un título que para ella es muy importante. “Ganar aquí por tercera vez significa más que haber conseguido el quinto Grand Slam”, afirmó.
Respecto a su rival, tenía claro que Kuznetsova “la presionaría en todo momento” y que “intentaría hacer algo distinto a otros enfrentamientos”, pero al final fue ella la que ejerció presión, sobre todo ayudada por “los continuos errores que la rusa cometió al empezar”.
Ganadora en el 2003 y 2005, este es el quinto grande que Henin acumula ya en su palmarés, después de los tres logrados en París y los del Abierto de Estados Unidos (2003) y Abierto de Australia (2004). De alguna manera sirve para hacer olvidar la final de Melbourne este año en la que tuvo que retirarse ante la francesa Amelie Mauresmo, cuando perdía por 6-1 y 2-0 debido a una gastroenteritis.
El partido
La notable superioridad de Henin en sus enfrentamientos anteriores (10-1) dispuso ya de entrada que la belga jugara con soltura y dejara a Kuznetsova la obligación de llevar el peso del duelo.
A diferencia del año pasado, cuando la rusa dispuso de dos bolas de partido contra Henin (7-6, 4-6 y 7-5) cuando dominaba por 5-3 en el tercero, esta vez no hubo tanta batalla y “Sveta” cometió demasiados fallos, imperdonables en una final contra alguien que es capaz de adaptar su juego a cualquier superficie, pero sobre todo a la de tierra batida.
Kuznetsova empezó mal al ceder de entrada su saque y dejar que su rival alcanzara una ventaja considerable de 4-1, pero quizás porque recordó que la táctica a seguir era presionar al máximo con su derecha, logró remontar hasta el 3-4, e incluso dispuso de un punto de ruptura para igualar, pero su derecha se fue lejos.
Henin aprovechó la siguiente oportunidad en que sirvió para cerrar esta manga en 50 minutos a la primera oportunidad.
En la segunda la jugadora rusa, parecía haber aprendido la lección, cuando conservó su saque de entrada y quebró el de Henin a continuación y se colocó con 2-0, pero de nuevo dejó escapar el suyo en el siguiente juego y el partido volvió a controlarlo Henin.
Quebró en el séptimo juego (4-3) y luego cerró para alcanzar su título 26 en su carrera, y el tercero de esta temporada tras los deDubai ySydney. Además, recibió un cheque de 940 mil euros.

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