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| Decomiso. Autoridades sanitarias de Nicaragua
destruyen cerca de 65 mil libras de queso contaminado que venía
al país. Foto EDH |
Iván
Olivares/Managua
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las autoridades aduaneras de Nicaragua destruyeron un cargamento de 65,000
libras de queso incautado durante el mes de mayo en diferentes lugares
del país, mientras comerciantes inescrupulosos intentaban enviarlo
de contrabando hacia El Salvador.
La decisión de retenerlo fue tomada luego que la Policía
Nacional informó a la Dirección General de Aduanas, la detención
de varios camiones cargados con queso, cuyos conductores no portaban documentación
ni los permisos necesarios.
La historia se repitió dos veces. Primero, el 22 de mayo pasado,
se detuvo un camión con placas salvadoreñas en Guadalajara,
un punto de la frontera entre Nicaragua y Honduras, el que cargaba 317
fardos de queso. El vehículo pertenece a Rudy Lazo Flores y era
conducido por un ciudadano que se identificó como Carlos Aguilar
Somoza.
La mercancía no llevaba documento alguno, por lo que se procedió
a decomisarla. Análisis de laboratorio determinaron que la totalidad
del cargamento estaba lleno de coliformes fecales y estafilococos áureos,
lo cual lo hacen totalmente dañino para la salud humana.
Dos días después, las autoridades policiales de Chinandega
(en la misma región del occidente de Nicaragua) detuvieron dos
camiones con placas nicaragüenses, transportando 200 bultos de queso
cada uno, sin portar documentación legal para exportarlo.
Los investigadores determinaron que el queso pertenece a un ciudadano
salvadoreño de nombre Jorge Meléndez. La policía
no proporcionó más detalles.
Grandes pérdidas
Los expertos del Ministerio de Salud determinaron que 214 de los 400 bultos
ya no eran aptos para consumo humano, y que los 186 restantes tenían
sólo un día para su vencimiento, a menos que fueran puestos
en refrigeración, por lo que se donaron al Ejército de Nicaragua,
porque esa entidad puede distribuirlos y consumirlos más rápido.
Odalliz Orozco, asesora de relaciones públicas de la Dirección
General de Aduanas, explicó que la ley nicaragüense les faculta
a hacer únicamente una de estas tres cosas cuando decomisan una
mercadería ilegal, como en este caso: la primera de ellas es subastar
el producto para recuperar los impuestos evadidos y el costo de retener,
trasladar y preservar la mercadería.
La segunda es donarlo a instituciones estatales o benéficas, para
que al menos una parte de la sociedad pueda beneficiarse de ella.
La tercera, es destruirlo cuando el producto ya no es apto para consumo
humano. “Fue lo que hicimos, luego que los inspectores sanitarios
de Salud determinaron que era peligroso para consumir ese queso. Los análisis
de laboratorio confirmaron una alta presencia de coliformes fecales y
estafilococos”, dijo Orozco.
Para desechar los 531 bultos conteniendo 64,400 libras de queso no hubo
necesidad de aplicarles fuego, las autoridades sanitarias consideraron
que la aplicación de diesel era suficiente para evitar su consumo.
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