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| Datos. Según el documento,
varios países permitieron a la CIA secuestrar a sus residentes.
Foto: EDH/AP
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Agencias
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Varios países europeos colaboraron con Estados Unidos para erigir
cárceles clandestinas en el continente y trasladar a detenidos
a centros de reclusión no revelados, dice una investigación
del Consejo de Europa.
El jefe del equipo de investigadores, el senador suizo Dick Marty, dijo
que 14 países de Europa colaboraron con la agencia de inteligencia
de EE.UU. creando una “telaraña’’ de abusos a
los derechos humanos, y acusó en particular a Rumania y Polonia
como posibles puntos de desembarco de sospechosos de terrorismo.
Marty no proporcionó evidencias directas, pero acusó a la
mayoría de los gobiernos europeos de “no parecer muy ansiosos
por establecer’’ los hechos, de acuerdo a un informe.
Marty manifestó que Gran Bretaña, Alemania, Italia, Suecia,
Bosnia, Macedonia, Turquía, España, Chipre, Irlanda, Grecia,
Portugal, Rumania y Polonia fueron cómplices en “la transferencia
ilegal (de personas) entre estados’’.
El informe dice que “inclusive si no hay todavía pruebas,
en el significado clásico del término, una serie de elementos
coherentes y convergentes indican que realmente existieron en Europa esos
centros secretos de detención’’, y que se requieren
ulteriores investigaciones.
Marty utilizó los registros de vuelo proporcionado por Eurocontrol,
la agencia de tráfico aéreo de Europa, así como declaraciones
de personas que denunciaron haber sido secuestradas por agentes estadounidenses,
e investigaciones parlamentarias y judiciales en varios países.
El senador suizo dijo en su informe que varios países permitieron
a la CIA secuestrar a sus residentes, en tanto otros dejaron que la agencia
estadounidense usara su espacio aéreo o simplemente se hicieron
la vista gorda en relación a cuestionables actividades de espionaje
extranjero en su territorio.
Marty dijo que los aeropuertos de Timisoara, en Rumania, y de Szymany,
en Polonia, fueron usados como puntos para “la transferencia y desembarque
de detenidos’’, junto con otros ocho aeropuertos fuera de
Europa. Algunos de los países, entre ellos Suecia y Bosnia, admitieron
su participación con la CIA.
El documento concluye que “efectivamente” EE.UU. puso en marcha
un sistema “reprensible” y “criticable” y que
solamente gracias a la intencionalidad o la negligencia grave de los socios
europeos esta “ha podido extenderse a través de nuestro continente”.
Según el legislador, “sólo se conoce una parte de
la verdad y otros países podrían resultar afectados en próximas
investigaciones o revelaciones”.

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