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| Personaje. Jackman admite que nunca
leyó los cómics de “X.Men”. Foto:
EDH |
Desde Hollywood
Fabián W. Waintal
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Con casi dos metros de altura (1.89m para ser exactos), Hugh Jackman
se hace notar al instante, aunque no tenga la barba ni las garras afiladas
del famoso personaje Wolverine que vuelve en el capítulo final
de la trilogía de X-Men: “The last stand”.
Estrenada después de “Mission Impossible 3” y “
El Código Da Vinci”, los productores necesitarán verdaderos
superpoderes para recuperar los 210 millones de dólares que invirtieron
en esta superproducción con un presupuesto tres veces más
grande que la primer a versión o el doble que la anterior (teniendo
en cuenta que el 50% de las recaudaciones queda en las salas de cine,
20th Century Fox no verá ninguna ganancia hasta después
de los primeros 420 millones de dólares recaudados). Más
allá de los dólares, el final plantea una posible cura para
los mutantes que amenaza con alterar el curso de la historia.
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| Apasionado. Wolverine es un ser agresivo
y desconfiado, pero de naturaleza muy noble. Foto:
EDH |
Y por primera vez, los héroes mutantes podrán elegir si
quieren abandonar los poderes para convertirse en seres humanos. Esto
podría significar una guerra para terminar todas las guerras entre
los diferentes X-Men.
¿Siente la presión de mejorar con cada nueva versión
de X-Men?
Claro. Hay una genuina misión de superar las expectativas de la
gente. Muchos de los que trabajan con nosotros crecieron leyendo las revistas
cómics de X-Men, saben muchísimo sobre el tema y se nota
la pasión. Por mi parte, me pareció que la primera había
sido buena y quise hacer una segunda para reunirme con la misma gente
y me pareció todavía mejor que la anterior. Siempre hay
espacio para mejorar y me gustó el guión de la tercera y
el nuevo director, Brett Ratner, la hizo más entretenida, emocionalmente
es muy buena película. Por supuesto, siempre queremos mejorar.
¿El nuevo director Brett Ratner le brinda un gran cambio
a la trilogía?
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Perfil
Con sólo escucharlo, su acento delata que Hugh Jackman nació
en Australia. Sydney, 12 de Octubre de 1968.
Habiendo estudiado periodismo en la Universidad de Tecnología
en Sidney, Hugh había decidido desde el principio evitar los
límites del micrófono cruzando del otro lado de la profesión
para ser el actor entrevistado, en vez del entrevistador. Enseguida,
después de terminar los estudios universitarios siguió
con las clases de actuación en la Western Australian Academy
of Performing Arts.
Al poco tiempo ya había conseguido el primer trabajo protagonizando
la serie de Televisión ‘Correlli’. Y mientras en
la ficción, su personaje de Kevin Jones se enamoraba de Louisa
Correlli, en la vida real también se enamoró de esa
misma actriz Deborra-Lee Furness. Se casó con ella el 11 de
Abril de 1996 para formar una familia que ahora se compone de un hijo
adoptado, Oscar Maximillian (6), y la bebita Ava Eliot , recién
nacida adoptada en julio del año pasado. |
Brett es grandioso. Es muy divertido y se nota la personalidad que tiene
viendo la película. Es mucho mas instintivo que el director anterior
(Bryan Singer) y es extremadamente apasionado de su trabajo, como nunca
vi a nadie en ningún otro campo. Pero como director le dio mucho
a la película, me pareció inteligente que no haya querido
cambiar nada, no quiso reinventar la rueda.
¿A usted le gustaría tener algún superpoder
como X-Men?
Atravesar las paredes sería bastante bueno. Pero realmente, el
poder que mas me gusta es la telepatía, sería muy útil.
Desde el principio sabría como es todo; me permitiría entrar
y salir de un lugar en cinco minutos porque puedo enterarme de las diferentes
opciones que tengo (vuelve a reír).
¿No le parece peligroso saber todo lo que piensa la gente?
Todo en la vida es una espada de doble filo. Tener poderes es una espada
de doble filo. Hasta el Presidente de este país debe vivir momentos
en que a lo mejor desea haber sido basurero. Cualquier sueño puede
convertirse en una pesadilla. El éxito de los cómics de
X-Men se basa en la paradoja que hayan sido aislados por el único
hecho de tener superpoderes y a pesar de todo, también son infelices.
Yo creo que la gente se conecta con X-Men porque no hay una sola persona
en el planeta que no se sienta diferente y le gustaría cambiar
algo en sus vidas. El final de esta película es impresionante.
Choca, pero es lo que hace que X-Men sea diferente.
¿Usted leía revistas cómics cuando era chico?
No era un gran lector de cómics y tampoco me crucé con ninguna
revista de X-Men cuando era chico. Pero era fanático de los dibujos
animados, aunque en mi época todavía no había salido
la versión animada de X-Men. Lo mas parecido, mi favorito, era
una liga de superhéroes. Las películas de Superman también
me gustaban.
¿Ya vio alguna proyección privada de la nueva versión
de Superman, teniendo en cuenta que la dirige el mismo director Bryan
Singer de las dos primeras versiones de X-Men?
No veo la hora de verla. Yo sé que Bryan Singer tuvo sus propios
problemas en filmar una nueva versión de X Men y Superman al mismo
tiempo, pero me acuerdo que en la filmación de la primera . Yo
estaba en la punta de la Estatua de la Libertad y él me gritaba
desde el megáfono con la cámara filmando: “¡Es
igual que aquel momento de Superman cuando sale volando del auto!”.
Tuve que pedir que cortaran la toma para decirle que yo no había
visto Superman desde que tenía 12 años. Pero él paró
la filmación, me llevó al camarín donde casualmente
tenía aquella película de Superman y la vimos juntos. Ahí
me enteré que él veía Superman veinte veces al año.
¿Cree que el personaje de Wolverine puede llegar a tener
una película propia fuera de X-Men, al estilo Superman?
Eso espero. Queremos hacer una historia propia con Wolverine y yo me estoy
involucrando en el proceso con el autor que había escrito la segunda
parte. Pero tampoco quiero que parezca X-Men 4. Queremos desarrollar mucho
más a este personaje que lo veo como el más complicado en
la historia de los cómics por toda su profundidad y misterio. Es
bastante parecido a Mad Max o Harry el Sucio. Estoy seguro que vamos a
lograr filmar la película para poder entender finalmente a este
personaje.
¿Esperaba el éxito que lograron las dos primeras
películas de X-Men?
Es la experiencia más maravillosa y asombrosa que pueda haber tenido.
Me acuerdo cuando estaba presentando “Van Helsing” bajé
la vista y vi a doce chicos vestidos de Wolverine, cada uno de ellos se
veía exactamente como el personaje de historietas. Ahí es
cuando pensé: “Es hora de volver a entrenarme”.
¿Entrenó bastante?
Cuatro meses antes de empezar la filmación, tuve que empezar con
el entrenamiento diario para ponerme en forma. Hay algunas pruebas que
llevaron bastante tiempo como los ensayos como tirarme de un árbol.
¿Cómo es usted en la intimidad de su casa? ¿Tiene
superpoderes como marido y padre famoso?
No tengo demasiados poderes en casa. Mi suegra vive conmigo, así
que mi esposa y su madre están juntas. Mis poderes ahí son
otros: todos los domingos, yo soy el que prepara el desayuno a las 7.30
de la madrugada.
¿El hecho de tener hijos cambia su perspectiva en el tipo
de trabajos que acepta?
Te hace pensar las cosas dos veces, en otro nivel, al momento de elegir
un trabajo. Tengo un hijo de seis años y otro bebé de diez
meses. Y ninguno de ellos ha visto alguna de mis películas. Antes
de fin de año voy a estrenar otras dos películas animadas
y definitivamente, las hice porque quería que ellos las vieran.
Pero es cierto que me hace pensar dos veces, porque en algún momento
ya me van a plantear “Papá ¿en qué estabas
pensando?”.
¿Hay una gran diferencia entre Shakespeare y X-Men?
En cuanto a la actuación no hay diferencia para mí. Miro
el guión de la misma forma. Y creo que el éxito de X-Men
tiene que ver con el hecho de mostrar una buena actuación. Y esta
película, de todas, es la mas emocional. Para un actor, a lo mejor
es mucho mas difícil llegar al espectador cuando hay demasiados
efectos visuales. No quiero decir que merezco un Oscar, pero para mí
es exactamente lo mismo.

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