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Muestra. María Landaverde adquirió
uno de los acrílicos. Foto EDH
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Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El haber sido sentenciado a 20 años de cárcel por un homicidio,
que según dice no cometió, ha permitido a Alfredo Bolaños
Panameño afinar sus habilidades para pintar y enseñar a
otros este arte.
El interno del centro penitenciario de San Vicente ya cumplió la
mitad de la pena impuesta por los jueces y se muestra entusiasmado con
lo que él llama su pasatiempo favorito.
Aprendió a plasmar sus primeros lienzos en un curso de pintura
que impartió el reconocido pintor Valero Lecha.
Sus cuadros son un reflejo de la campiña salvadoreña y ya
han participado en exposiones a nivel nacional.
Además ha ganado varios certámenes promovidos por la Dirección
de Centros Penales, en coordinación con otras entidades promotoras
de la cultura.
Por tales logros, Bolaños fue escogido para impartir sus técnicas
en acrílico a los otros presos, mediante una capacitación
apoyada por Cáritas El Salvador y la diócesis de San Vicente.
La clausura de estos talleres se hizo el pasado jueves en la sede penitenciaria.
En la misma entregaron diplomas a 40 reclusos. Además capacitaron
a otros 80 en piñatería y panadería durante los tres
meses que duraron los talleres.
“Por iniciativa de Monseñor José Luis Escobar (obispo)
y el vicario René Valle, se iniciaron estos talleres”, este
año, explicó Alicia Garay de Zepeda, directora de Caritas,
a nivel diocesano.
Garay se mostró satisfecha de acercarse a este sector de la población.
“Al salir de la cárcel ellos podrán reinsertarse a
la sociedad y tendrán con qué ganarse la vida”, agregó.
“A través de la buena conducta de los internos, ellos mismos
buscan que se les dé mayores atenciones”, sostuvo el nuevo
director del reclusorio vicentino Eulogio Tobar.
Este último sustituyó en el cargo a Neftaly Menjívar,
hoy alcalde de Santa Cruz Michapa, en Cuscatlán.
Actualmente el penal tiene una población aproximada de 950 internos.
El objetivo es atenderlos a todos con este tipo de capacitaciones, puntualizó
el funcionario.
Armando Roble, uno de los favorecidos, agradeció el apoyo recibido
de parte de las instituciones antes mencionadas.
En la penitenciaría de Sensuntepeque, Cabañas, también
imparten cursos similares y benefician a 120 presos, se informó.
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