Iliana colocho
El Diario de Hoy
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Cuando la adrenalina llega al máximo y miles de ojos corren tras un balón, el corazón se acelera, las manos sudan, la respiración se agita y la garganta extrae del alma aquella voz que extravió, gritando al equipo con la pasión que se desborda...
El fútbol es considerado el más popular de los deportes. Treinta y dos países se dan cita en esta justa deportiva y solamente uno será campeón del mundo.
El subcampeonato poco cuenta. Más de 150 países, divididos por regiones geográficas, participaron durante dos años en la etapa clasificatoria, quedando los mejores equipos distribuidos en ocho grupos. ¿A qué se debe la pasión de este deporte?
“Puedo decir que desde que tengo uso de razón, el fútbol me apasiona. Mi equipo favorito siempre ha sido el pentacampeón “Brasil”. De hecho, puedo asegurar que la final será Brasil 01 - Alemania 0. Estoy a la expectativa para cuando arranque el mundial” manifiesta el aficionado Rubén Amaya, quien ya tiene preparado su televisor portátil para llevarlo a su oficina.
“El Mundial es una oportunidad para jugar un buen partido con la intención de renovar el concepto de paz y estabilidad en un mundo caótico”, considera el estudiante Roberto Álvarez Galloso.
“Es emocionante imaginar al mundo entero puesto de acuerdo, todos el mismo día a la misma hora, con un mismo sueño. Me gustaría ver el planeta desde el espacio, todos con la mirada en una sola cosa, que da alegría y entusiasma”, explica Carolina Mejía, estudiante.
El Rey
Según investigaciones del Laboratorio Nacional de Álamos, en Nuevo México, el fútbol es el deporte más apasionante e impredecible de los últimos 100 años, por lo que mantiene la atención del público al 100%.
Los científicos analizaron los resultados de más de 300,000 partidos del siglo pasado de la liga de fútbol inglesa y de las ligas estadounidenses de fútbol americano, baloncesto y béisbol.
Como medida para la pasión, los científicos utilizaron el factor sorpresa y contaron las veces en que un equipo favorito perdió ante uno con menos posibilidades.
“Si no hay sorpresas, cualquier deporte se vuelve predecible y por tanto aburrido”, afirmó el doctor Eli Ben-Naim, quien lideró el estudio.
Para el psicoanalista Jorge Alemán, este deporte “es propio de un acto de masas. Se disuelve la propia individualidad y hace que unos se identifiquen con los otros. Este fenómeno de identificación es la condición primera para festejar juntos y es entonces cuando llegamos a abrazar a desconocidos e incluso a besarlos”.
El fútbol ayuda hasta a los hombres más “duros” a mostrar su lado más delicado. Esa es la conclusión a la que llegó la Fundación para la Salud Mental del Reino Unido, después de realizar un estudio que afirma que el fútbol ayuda a los hombres a compartir sus sentimientos.
Según esta investigación, el 76% de 500 hombres encuestados aseguraron que no les daría vergüenza abrazar a sus amigos mientras miran un partido de fútbol.
Sin embargo, mientras la mayoría de los hombres admitieron que se decepcionan durante un partido, el 75% dijo que nunca había llorado al mirar fútbol.
“Esto pasa porque el acto no tiene consecuencias y no compromete a nada y, sobretodo, no hay que hablar de ello luego”, agregó.
Raúl Fain Binda, psicoanalista, comparte esta opinión ya que el fútbol por sí mismo no tiene
conciencia moral ni responsabilidad.
“Chelas”, bocas y camisetas
La FIFA calcula que la venta de artículos con el logotipo oficial del Mundial supondrá una facturación de unos $1.790 millones. A lo que se le deberá sumar los millones de productos que se venderán a nivel mundial en los mercados informales.
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Ernesto Menjívar, contador, ya tiene programado cuanto gastará en camisetas, comida y bebida durante la temporada. “Se gasta menos si se consume en la casa y si se comparte con la familia y los amigos los gastos”, explica.
Francisco Antolín García recomienda cambiar de sede (casa) y sólo festejar los partidos clave.
Juan Manuel Pérez, seguidor de Alemania, considera que lo mejor hay que dejarlo para el final. “Los partidos previos pueden combinarse con pequeños gastos, que no dañen la quincena”, recalca.
Otros fanáticos, como Fernando Lozano Chávez, seguidor de Brasil, considera que no debe existir restricciones. “La fiesta hay que celebrarla a lo grande y se puede compartir con la familia.
Por un mes se puede disfrutar de las mejores jugadas y los equipos mueren por ganar”. Sin embargo, Lozano está de acuerdo en que por muy fans que se sea, son muy pocos los que disfrutan los 48 partidos.
Deporte para todos “Tengo 47 años y me encanta el fútbol. He seguido todos los mundiales desde 1974. Estoy pendiente desde que inician las eliminatorias.
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Es un mes en que vivo completamente feliz y me olvido de todos los problemas. Mis hijos, mi esposo y yo nos compenetramos más en esa fecha. Cuando estoy en la oficina, lo escucho en un pequeño radio que tengo. Compramos banderas, brazaletes, camisetas, etc. para vivir la fiesta...”, comenta Eyda González, madre de dos niños.
Margarita Mendoza Burgos, psicóloga, considera que la mujer a tomado un papel importante durante este campeonato, ya que se le ve como toda una fanática. El 46% de la afición es dominado por las mujeres, de acuerdo a datos de la FIFA. “Es importante que las mujeres participen de este tipo de actividades con su pareja y su familia”, explica.
En caso de que la pareja no comparta la misma afición, es fundamental la compresión y la paciencia. “Es envidiable como los hombres se concentran en una sola actividad, por lo que pueden pasar horas sentados sin enfocarse en otra situación ajena al televisor”, explica la especialista.
Para el psicoanalista Alemán “en el acto de la masa, en relación con el fútbol, hay tal liberación de las pulsaciones que provoca que se pierda interés por otras cosas, así que la libido va toda al partido del fútbol”.
Aumenta índice de mortalidaden Mundial
Médicos advirtieron un incremento de las cifras de mortalidad durante los últimos enfrentamientos entre grandes equipos de la Copa del Mundo, según un estudio publicado por la revista médica British Medical Journal (BMJ).
Paros cardíacos, conducir en estado de embriaguez, violencia conyugal, comas etílicos, exceso de tabaco y de “comida basura”, e incluso de suicidios son los problemas de salud que se multiplican durante semejante evento, seguido por millones de personas en todas partes del planeta.
Durante el Mundial de 1998, el número de paros cardíacos en Gran Bretaña se incrementó un 25 por ciento durante la eliminación de Inglaterra a manos de Argentina, luego de finalizar la serie de penales, según el estudio.
Comparado con el mismo día del año anterior, 55 personas más debieron ser tratadas ese día por problemas cardíacos, revelan los investigadores de la Universidad de Birmingham, que recomiendan eliminar la ronda de lanzamientos desde el punto de los penales “por razones de salud pública”.
Otro estudio, dirigido dos años antes en Holanda, reveló un exceso de mortalidad del 50 por ciento en el seno de la población masculina (14 fallecidos más en comparación con un día normal), durante la derrota del equipo local frente a Francia en la Eurocopa 1996.
Se sabe desde hace tiempo que los resultados de los partidos de fútbol pueden causar depresiones, arranques de violencia, impulsos suicidas, y que esa tendencia de fondo culmina durante los Mundiales. Un descubrimiento curioso es que los riesgos de violencia son mayores en caso de victoria. |

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