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Breve
Análisis
Un tratado ensamblado con petrodólares
Por el momento, este TCP entre Bolivia-Cuba-Venezuela
ya le ha servido a Bolivia para apuntalar el proceso de “nacionalización”
de su industria de gas y a Castro para seguir consolidando su tiranía.
Publicada 7 de junio de 2006, El Diario de Hoy
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Robert
Bottome*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Caracas.- El Tratado Comercial de los Pueblos (TCP), suscrito recientemente
por los mandatarios de Bolivia, Cuba y Venezuela, viene a consolidar aún
más al proyecto bolivariano continental del presidente Hugo Chávez.
En este tratado jugaron un rol primordial los recursos petroleros que
debían tener otro destino: el bienestar y progreso de los venezolanos.
Los detalles del TCP no fueron consultados a los poderes legislativos
ni a los sectores privados de Bolivia y Venezuela. Sin embargo, desde
la Asunción, el19 de abril, y luego desde La Habana, el 30 de abril,
el presidente Chávez dejó entrever algunos puntos que sirven
para hacerse una idea de los alcances y costos del tratado.
Primero, el TCP eliminaría por completo todos los aranceles en
el comercio entre Bolivia, Cuba y Venezuela.
Segundo, Cuba y Venezuela comprarían 100% de las exportaciones
de soya de Bolivia, pero sería Venezuela el garante del pago total
de estas exportaciones. Esto sugiere, por un lado, que Castro recibirá
soya boliviana sin pagar un centavo y que se ampliará el subsidio
al régimen cubano, el cual en 2005 alcanzó a más
de 3.500 millones de dólares y otros 1.2 millones de dólares
durante el primer trimestre de 2006.
Esto también ayuda a Evo Morales a neutralizar la fuerza opositora
dura de Santa Cruz de la Sierra, importante región productora de
soya.
Tercero, el TCP además establece que Bolivia exportaría
un volumen no determinado de hoja de coca a Cuba y Vene-zuela. Es de presumir
que Venezuela también garantizaría el pago de la exportación
hacia ambos países.
Cuarto, Venezuela se compromete a cubrir el 100% de la demanda boliviana
de diesel, además de que le otorga a Boli-via condiciones de pago
preferenciales similares a las dadas a PetroCaribe. Incluso prevé
hacer trueque con el suministro a Cuba y Venezuela de productos agrícolas,
mineros e industriales, a cambio de la deuda petrolera de Bolivia con
Venezuela. Amén del envío hacia Bolivia de las “tropas”
de entrenadores deportivos, maestros, médicos y “asesores”
agrícolas, industriales y en materia de energía desde Cuba
y Venezuela, que sembrarán la revolución castro-chavista.
Y por último, bajo el TCP,Venezuela capitalizará dos fondos
especiales por un total de 130 millones de dólares, para ayudar
a financiar proyectos de desarrollo económico y social en Bolivia.
Por el momento, este TCP entre Bolivia-Cuba-Venezuela ya le ha servido
a Bolivia para apuntalar el proceso de “nacionalización”
de su industria de gas y a Castro para seguir consolidando su tiranía.
Mientras tanto, de nuevo la principal fuente de ingresos de Venezuela
sirve a otros fines diferentes a los de generar salud, empleo y educación
a los venezolanos.
*Director y periodista de VenEconomía. ©
www.aipenet.com

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