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Conversando sobre política
Si la oposición fuera “Oposición”

Al estilo de Saramago, Nóbel de Literatura, intentaré dibujar lo que en teoría debería ser una “Oposición” (si, con mayúscula ) de esas que hoy en día, sobre todo en países desarrollados, dan clase de sensatez.

Publicada 7 de junio de 2006, El Diario de Hoy

Luis Mario Rodríguez R.*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Al mejor estilo de José Saramago, Premio Nóbel de Literatura, intentaré dibujar lo que en teoría debería ser una “Oposición” (si, con ma-yúscula) de esas que hoy en día, sobre todo en países desarrollados, dan clase de sensatez, responsabilidad, educación, creatividad y cordura política.

Cito al escritor portugués, no para emular su estilo narrativo, lo que le ha valido el reconocimiento de millones de lectores alrededor del mundo, a pesar de ser ateo y de su afinidad al comunismo; lo cito para suponer qué pasaría si la oposición se transformara en “Oposición” y sustituyera su estrategia del no, por aquella cuyo centro fuera representado por la propuesta; similar a lo que el Nóbel portugués hace cuando en sus obras invita al lector a reflexionar lo que sucedería si en algún lugar del mundo todos se quedan sin el sentido de la vista, o en el ámbito político, si la mayoría en un evento electoral, votaran en blanco, o lo que es peor, si de repente la muerte se pone en huelga y por casi ocho meses nadie muere en un país.

Recordemos, es sólo una suposición. Resulta que un buen día la “Oposición” decidió presentar a la Asamblea un proyecto de reformas a los Código Penal y Procesal Penal, Ley Penal Juvenil, Ley Peniten-ciaria, Ley Orgánica Judicial y a la Constitución, en las que entre otras proponía creativas figuras, al mejor estilo del conocido “criterio de oportunidad” (que otrora permitió la captura de cientos de secuestradores cuando motivaba a uno de los delincuentes, a cambio de su libertad, para informar todo cuanto sabía de sus cómplices), para combatir el delito de extorsión, así como nuevas conductas sancionables para aquellos agentes de la PNC y jueces que de forma abierta y sin escrúpulos aceptan sobornos.

También se incluían reformas orientadas a impedir que los ya condenados continuaran comandando desde los centros penitenciarios, al crimen organizado y ordenando homicidios y ajusticiamientos a plena luz del día; no faltó la creativa propuesta, que si bien fue criticada, hizo ganar muchos adeptos a la izquierda, para castigar como adultos a los “menores de edad”, que cobijados precisamente en su corta edad, descuartizan e intimidan a la ciudadanía entera con actos inhumanos.

La cadena perpetua, ya que muchos de sus militantes no concebían la pena de muerte, fue una de las últimas reformas a la Constitución incluida en su documento. Cabe agregar que varias de estas reformas ya habían sido presentadas con anterioridad al Congreso por parte del gobierno, pero la “Oposición” creyó oportuno presentar sus propios proyectos para complementar y si era posible, mejorar los presentados por el Ejecutivo. Dos semanas después las iniciativas fueron aprobados por ochenta y cuatro votos.

A la siguiente semana y ante el anuncio del Presidente sobre el “trienio de la alfabetización”, la “Oposición” anunció, en un giro inesperado a su postura original y para sorpresa del Ejecutivo, que estaría dispuesta a aprobar en la próxima plenaria los préstamos relacionados con la educación, bajo tres condiciones: informes trimestrales de forma pública, sobre el uso de los recursos; descripción semestral del impacto que los mismos habrían causado en los estudiantes, sobre todo los enfocados al uso de la tecnología en las escuelas, y auditoría anual por parte de un organismo internacional relacionado a la educación y distinto al que otorgó los fondos, para comprobar si la calidad de los profesores está a la altura de los programas financiados con los préstamos. Esto último hizo exigir también a la “Oposición” la inclusión de un componente de capacitación para los maestros involucrados en estos nuevos programas. En la siguiente plenaria, los préstamos fueron aprobados por 65 votos.

Finalmente, la “Oposición” decidió presentar otros tres proyectos de ley. Uno en el que creaba el “Sistema Nacional de Innovación”, tomándole la palabra a Fusades, con el propósito de diversificar la oferta exportable para aprovechar los Tratados de Libre Comercio, pues según su visión, de nada servía a las pequeñas empresas contar con tales ventajas, sino se les financiaba y se ayudaba a generar nuevas ideas para exportar.

Claro que el fondo no se financiaría gratuitamente y aunque no fue bien visto por muchos, proponía que a la explotación de minas en el oriente del país, así como a otras actividades que permitieran la explotación de recursos naturales, se les asignara un impuesto, que sin ser confiscatorio, permitiera el inicio de un sistema que revolucionaría al país. Incluía asimismo la posibilidad de incentivar a los empresarios para iniciar alianzas estratégicas con las universidades, posibilitando la deducción de ciertos impuestos, cuando se comprobara el éxito de algún producto que podría ser exportado. Los tres proyectos, si bien con cambios propuestos por el Ejecutivo, fueron aprobados por unanimidad.

En el discurso de toma de posesión del 2009, aunque el partido de gobierno ganó las elecciones, la izquierda obtuvo más diputados, eso si, sin lograr aún sobrepasar a la derecha, por lo que el nuevo mandatario invitó a la “Oposición” a comportarse con el mismo sentido de responsabilidad como lo hizo en los últimos tres años del quinquenio anterior.

Nada de lo incluido en este artículo es real, sino pura fantasía...

*Secretario de Asuntos Jurídicos y Legislativos de la Presidencia de la República.

 

 

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