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Valor. La infraestructura energética tendría
un costo de 3,000 millones de dólares.
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Alma
López
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los expertos en proyectos de hidrocarburos continúan las deliberaciones
para escoger la sede de la refinería de petróleo.
En la agenda de la recién finalizada Cumbre Energética se
barajeaban los nombres de los puertos Quetzal de Guatemala y Armuella
de Panamá pero al final se decidió que serán los
inversionistas los que definirán adónde ubicar la megaobra.
La Ministra de Economía, Yolanda de Gavidia, afirmó que
para El Salvador sería ideal que la procesadora de hidrocarburos
se instale en Guatemala, ya que el país la tendría más
cerca.
“Independientemente del país donde se instale, lo seguro
es que estará ubicada en las costas del océano Pacífico
por recomendaciones de KBC, la consultora de proyectos de procesamiento
de hidrocarburos que ha sido contratada para establecer el lugar más
idóneo”, dijo de Gavidia.
La razón es que los costos del suministro del crudo y la distribución
de los productos serán más bajos que si se instalará
en el océano Atlántico.
KBC ha determinado que los puertos Quetzal y Armuelles tienen condiciones
para instalar una refinería, porque cuentan con infraestructura,
excelentes condiciones metereológicas y mano de obra, entre otros.
En el caso que se construya en el Puerto Quetzal, el diagnóstico
ambiental recomienda ubicar las instalaciones a unos kilómetros
costa adentro. Mientras que en Armuelles se necesitaría reubicar
a la población de la zona en otro sitio.
La Ministra de Economía dijo que las ventajas para Centroamérica
de contar con una refinería es que se obtendrán combustibles
de mayor calidad y a precio preferencial y se garantizaría el suministro
de hidrocarburos, entre otros.
Funcionamiento
La procesadora de hidrocarburos regional estaría en manos de una
refinadora de crudo, luego de la realización de un proceso internacional
de licitación abierto para tal fin.
La empresa ganadora tendría a su cargo el aporte del capital para
instalarla y operarla. Se estima que la inversión mínima
sería de tres mil millones de dólares.
Cualquiera de los diez países del Programa de Integración
Energética Mesoamericana podrían participar en el capital
de la refinería si así lo desean.
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