 |
Manejo. Los tutores permiten el adecuado desarrollo.
Foto EDH
|
Alonso Rivera
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Las medidas son iguales si planta grandes cantidades o un par de ejemplares
de tomate.
Seleccione semillas de buena calidad, recuerde que se desarrolla perfectamente
entre los 400 y más de 1,200 metros sobre el nivel del mar, evite
charcos de agua y prevenga las enfermedades.
Con ello logrará buenas cosechas. Inicialmente establezca un semillero.
Cuando las plántulas tengan un tamaño adecuado, es decir
cerca de los cinco centímetros de altura, trasplántelas
al sitio en que se desarrollarán, de preferencia en las últimas
horas de la tarde.
Es conveniente colocar tutores que detengan la planta y eviten que los
frutos tengan contacto con el suelo y la humedad.
La zona en que se siembren debe tener el terreno flojo y camellones para
que el agua no forme charcos.
Las malezas deben ser eliminadas y el productor debe estar pendiente de
enfermedades, especialmente causadas por hongos.
Es importante la fertilización. Usar materia orgánica es
una de las medidas que mejor funcionan.
Los frutos se cortan antes de alcanzar la madurez plena y su manejo tras
la recolección debe ser cuidadoso para evitar golpes y fricciones,
o exposición excesiva a la luz solar.
Si se cultiva en pequeñas cantidades, será suficiente para
las necesidades de la familia y si es de manera intensiva se puede aprovechar
la fuerte demanda en el mercado local.
Hay que tomar en cuenta que algunas plagas pueden atacarlo, pero si es
un pequeño cultivo se desarrolla control manual. Si es mayor, usa
químicos.
 |