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La tierra. Los desechos orgánicos se usan
para elaborar compost y facilitar las siembras. Foto
EDH
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Alonso Rivera
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Granja Integrada de Autogestión significa unir recursos y creatividad
para sacar el mayor provecho del terreno.
Es fundamental conocer las bases técnicas de diferentes cultivos
y establecimiento de granjas.
El ingeniero Mariano Villatoro, del Instituto Agrícola San Andrés,
explica que los estudiantes de la entidad son preparados para el manejo
de este sistema, como una forma de lograr que pequeñas propiedades
sean productivas y eficientes sin mucha inversión.
Destaca, para evitar fracasos, que si alguien se decide a criar aves de
corral, debe conocer las bases de su manejo, formas de vacunación
y nutrición adecuadas. Es igual si piensa criar conejos. Hay técnicas
que deben ser conocidas.
La siembra de frutales u hortalizas también requiere de principios.
El orden
El ingeniero Villatoro recuerda que muchas veces al plantar parcelas de
hortalizas o frutales, las hojas y otros desechos son considerados basura.
Muy por el contrario, en el concepto de Granja Integrada de Autogestión,
estos pueden ser usados para mejorar la tierra, formando compost o simplemente
practicando el “ahoyado” en las plantaciones que consiste
en hacer agujeros de unos 50 centímetros de profundidad y ancho,
por un metro de largo, contra la pendiente. Ahí se acumulan hojas
y agua además de reducir la erosión. Pero además,
estas hojas pueden servir para alimentar gallinas, patos o conejos, cuyas
heces también se aprovechan para elaborar fertilizantes orgánicos.
Quien plante heliconias, anturios, trompillo, Ginger y dracaenas, puede
buscar mercados incluso de exportación como ornamentales.
Las visceras de pollos y conejos pueden ser preparadas para elaborar complementos
nutricionales para cerdos. Si siembra leucanea, madrecacao y morera, su
follaje puede ser usado para equilibrar la dieta de conejos. Hay un principio
fundamental. En la estación lluviosa se deben plantar los árboles
frutales y las barreras contra el viento y la erosión. Al concluir
las lluvias se prepara el establecimiento de granjas en los sitios adecuados.
Sembrar frutales es una apuesta interesante ya que además de venderse
frescas, es relativamente sencillo elaborar conservas. Además las
podas brindarán leña para consumo.
El ingenio define los límites
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Aves. No se necesita mucho espacio para criar patos.
Foto EDH
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Quienes aplican principios para obtener diferentes productos en un mismo
terreno, pueden reducir sus costos y mejorar considerablemente la producción.
Un ejemplo es el control de insectos dañinos. Muchos de ellos pueden
ser eliminados con aplicaciones de nim, un árbol que perfectamente
se adapta a las condiciones ambientales de El Salvador.
Los gastos en pesticidas se reducirán considerablemente y habrá
mayor aceptación a las cosechas por tratarse de productos orgánicos.
Hay pequeñas granjas en Chalatenango y otros sitios, en las que
la sombra de los árboles es usada para colgar jaulas en las que
crían grupos de 10 codornices. Los huevos son vendidos con facilidad.
Al plantar hortalizas, el productor puede aprovechar el compost logrado
de la materia orgánica. Podrá obtener cosechas abundantes
sin ocupar demasiado espacio y con ello lograr ingresos adicionales o
balancear la dieta familiar.
Los patos son animales robustos y resistentes a condiciones adversas.
Su carne y huevos son de sabor agradable y perfectamente se pueden criar
en corrales.
Reitera el Ing. Villatoro además que en terrenos de suelo pobre,
perfectamente se pueden cultivar marañones u otros frutales resistentes
que logran desarrollo con facilidad.
Para ornamentar y lograr ingresos al vender la cosecha, una buena opción
son los árboles de pan.
Sus frutos tienen buena aceptación al venderlos frescos y también
pueden servir de base para distintos preparados.
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