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Un vendedor y un marero fueron ultimados a balazos

Santa Ana. Las autoridades presumen que en ambos hechos están involucrados pandilleros.

Publicada 6 de junio de 2006, El Diario de Hoy

Cristian Díaz
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Eduardo Antonio Pimentel, de 54 años, fue asesinado de varios disparos que le asestó un presunto pandillero ayer.

El crimen ocurrió a las 9:50 de la mañana, cuando la víctima realizaba ejercicios en un gimnasio, en el parqueo del estadio Óscar Alberto Quiteño, de la cabecera departamental.

En el hecho, José Alvino Hernández Santos, de 25, resultó con lesiones en el ojo izquierdo, por lo que fue trasladado por la Policía Nacional Civil, PNC, al hospital San Juan de Dios.

La esposa de la víctima comentó que Pimentel había tenido una discusión con varios pandilleros, por haberse negado a pagar una cuota que le exigían para comercializar sus productos.

Y es que él frecuentaba cervecerías y prostíbulos de la ciudad para abastecer a las trabajadoras del sexo de ropa, zapatos y otros artículos femeninos. En uno de estos sitios fue amenazado.

La viuda recalcó que pese a que su esposo tenía tatuajes no era pandillero. En la escena del crimen, la alcaldía mantiene a un agente del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) para brindar seguridad al perímetro del estadio.

Otro homicidio

José Alfredo Dubón López, de 23 años de edad, (a) Chepe Torta, miembro de la Mara Salvatrucha, fue asesinado con arma blanca la madrugada de ayer.

El hecho se produjo en el Valle El Bambú, cantón El Ranchador, en Santa Ana. De acuerdo con las primeras investigaciones, el móvil se debió a rencillas entre pandillas.

El marero asesinado deja en la orfandad a un bebé de apenas 3 meses de nacido. Su cadáver fue trasladado a la morgue del Instituto de Medicina Legal.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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