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Palabras
Amar y olvidar, andar y desandar
Andar y desandar. Irse y volver. Escribir y borrar. Crear y destruir. Amar y olvidar.
Publicada 6 de junio de 2006, El Diario de Hoy
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Carlos Balaguer
palabrasbalaguer@gmail.com
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Todo eso hacían los hombres del desierto. Esto fue así desde el principio de sus vidas y lo siguieron haciendo al través de largos milenios.
Y no me refiero sólo a los habitantes de un vasto arenal como el de Arizona, Sahara o Atacama, sino a los que habitaban el Samsara, desierto de la vida, en voz sánscrita.
Que suele ser toda la escenografía humana de la Historia: urbes grises, suburbios, ciudades perdidas del desierto y toda la vasta llanura que se abre a los ojos.
Allí en esas urbes inauditas y resplandecientes aprendió el Sapiens a crear por la mañana las mismas ciudades que destruiría por la tarde.
Como Jesús, destruyendo y reconstruyendo el templo en tres días, el hombre moderno derstruiría al atardecer lo que creó en el amanecer. Y eso lo haría tanto con sus ciudades, con su destino y con el mismo amor. Inventa el amor en horas tempranas para asesinarlo al atardecer con el olvido o la traición.
Amar y olvidar, andar y desandar. Soñar y despertar. Irse y volver. Escribir nuestra historia, después borrarla y nuevamente volverla a inventar…
Día a día
Unión contra el crimen
De la misma manera como la delincuencia se ha internacionalizado, también la defensa debe unificar a los países bajo ataque; un criminal que huya de la justicia de México, de Los Angeles o de San José, debe perseguirse aquí en El Salvador y a la inversa. La interconexión de bancos de datos es ahora mucho más fácil que hace treinta años, cuando los únicos archivos eran documentos de papel y estaban metidos en cajones.
A ello se suma la importancia que tienen las decisiones políticas, el compromiso de autoridades y de los gobiernos para erradicar y combatir el crimen organizado.

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