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Ponderación. Los tres pecenistas rebeldes
pretenderían que ARENA los busque. Foto:
EDH
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W. Salamanca/K.Urquilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La rebeldía de tres diputados del PCN podría definir un
nuevo escenario político en la Asamblea Legislativa.
El sorpresivo retiro del apoyo para aprobar la bonificación con
seis salarios a los magistrados salientes de la Corte Suprema de Justicia
(CSJ) evidenció, en la plenaria del jueves, que no hay mucha conciliación
entre los pecenistas.
Fuentes legislativas aseguran que Francisco Merino, Elizardo González
y Dagoberto Marroquín, estarían simulando el rechazo a la
iniciativa de ARENA para obligarle a negociar con ellos y el PDC.
Juntos completarían los 43 votos exigidos para modificar la Ley
de la Carrera Judicial y favorecer así a cuatro funcionarios que
concluyen su función el 30 de junio. en la cual estuvieron 9 años.
Sin embargo, González insiste en que su actitud en el Salón
Azul es “institucionalista”.
Debate
La posible división pecenista anima al jefe de fracción
del PDC, Juan Pablo Durán, quien no duda en decir que “si
los tres compañeros del PCN se sienten incómodos o maltratados
y adoptan una actitud un tanto independiente, eso va a generar un debate
mucho más rico a la hora de aprobar las leyes”.
El pedecista se entusiasma y asegura que de configurarse esta mayoría
simple en el Congreso, se podrá “generar protagonismo”.
Mientras, el jefe de fracción de ARENA, Guillermo Gallegos, afirma
que no se trata de división en el PCN, sino de “diferentes
formas de pensar”.
Esta apreciación la confirma el pecenista Antonio Almendáriz,
quien antes de rechazar el fraccionamiento, asegura que “en el PCN
puedo decir no, y no tengo represalias”.
Critica al resto de partidos por purgar a sus militantes que disienten,
lo que confirmaría que hay descontento entre algunos de sus correligionarios.
Ya González Lovo disintió de la cúpula cuando se
nombró a Rubén Orellana el sucesor de Ciro Cruz Zepeda como
presidente del congreso y no a él como en un momento reclamó
por sus logros electorales.
Fue difícil conocer las versiones de Merino y Marroquín,
ya que no contestaron varias llamadas hechas a sus teléfonos celulares.

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