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Los familiares y amigos estuvieron presentes. Foto
EDH
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Cristian Díaz
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad fue sepultado ayer el inspector
del Centro Penal de Quezaltepeque, Alfonso Jaco Tobar, quien fue asesinado
el miércoles, cerca de una cancha de baloncesto en La Libertad.
Los restos del funcionario fueron depositados en el cementerio Santa Isabel,
de Santa Ana, ciudad en la que residía.
El director de Centros Penales, Jaime Roberto Vilanova, dijo que existen
varias hipótesis sobre la muerte del funcionario, pero no detalló
sobre éstas para no entorpecer las investigaciones.
Pero las investigaciones apuntan a que el crimen fue ejecutado por encargo
de algunos internos del penal en el que la víctima laboraba.
“En hipótesis no hay que descartar nada”, aseguró
Vilanova. Mientras que el Inspector General de Centros Penales, coronel
Gilber Cáceres, lamentó la muerte de Jaco.
“El hombre venía de trabajar cuando le hicieron una emboscada
salvaje. Tenía tres impactos de bala”, relató.
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