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| Moda de cuidado. Los jóvenes ven en el
tabaco una especie de independencia y de signo de distinción
de sus compañeros. Foto EDH |
| Lea
además |
| El tabaco MATA |
M. Cáceres/Y.Cáceres/J.R.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Guadalupe Chicas empezó a fumar a los 15 años, hoy tiene
58 y desde hace uno se alejó del vicio. Hoy por la mañana
entrará a sala de cirugía del hospital de Oncología
para que le extirpen el seno izquierdo, producto de un cáncer de
mama, presumiblemente por efecto del tabaco. “Me mantengo con oxígeno,
sufro de los bronquios”, explica esta vecina de Chalchuapa, Santa
Ana.
José tiene 19 años, cursa segundo de bachillerato y empezó
a fumar por curiosidad, como casi todos. De eso hace seis años
aunque asevera que “ya no le encuentro el gusto, pienso dejarlo”.
Es consciente de que esa adicción aumenta el riesgo de cáncer,
Guadalupe también lo sabía, pero a lo más que ha
llegado es “a fumar de dos a cuatro diarios”.
Dos historias con un pasado similar y un futuro incierto. Especialmente
la primera luego de 43 años “respirando humo” y ya
dependiente de un respirador. De la segunda preocupa que casos como el
de José son cada vez más comunes, tal y como lo refleja
una encuesta realizada en 2004 en el país y planificada por epidemiólogos
del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de Atlanta.
“El 19,8 por ciento de los adolescentes (casi uno de cada cinco
entrevistados) consumía tabaco regularmente, o sea, eran fumadores”,
explica Raúl Palomo, gerente de atención al adulto del Ministerio
de Salud.
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| Perjudicial. El cigarrillo está ligado
a muchos tipos de cáncer. Foto EDH |
El estudio, realizado en 50 centros públicos y privados, y dirigido
a jóvenes de 12 a 15, alerta sobre muchachos de séptimo
y octavo grado “enganchados” a un cigarro.
En una encuesta anterior, del 34 por ciento de los encuestados declarados
como fumadores, dos de cada tres eran muchachas.
Margarita Mendoza-Burgos, siquiatra infantil, ve en la adicción
precoz “una puerta a otras drogas”.
El consumismo y la falta de valores, además de “llamar la
atención”, es una moda a la que el joven se sube con suma
facilidad.
En los muchachos, la especialista habla de “una forma de mostrar
el machismo”. En las mujeres, en cambio, observa que el tabaco es
sinónimo de independencia y “una forma de mantenerse delgadas”.
Gasto social
Para Palomo, estas personas son candidatas a padecer, en las próximas
décadas, algunos de los males crónicos asociados al tabaco.
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| Orientación. Si está afiliado al
Seguro Social puede asistir a la clínica, llame al 2231-9000,
ahí recibirá ayuda. Foto EDH |
| Haga clik para ampliar |
Enfisema pulmonar, enfermedades cardiovasculares algún tipo de
cáncer es el riesgo al que tienen jóvenes y adultos a diario.
Para el Estado, en términos económicos, el tratamiento de
estas enfermedades en adultos supone varios miles de dólares al
día. Según Palomo, hace tres años calcularon que
sólo en la atención de 298 personas con cáncer de
pulmón y 27 enfermos con enfisema pulmonar se invirtió más
de medio millón de dólares.
Estos pacientes tenían algo en común, además de la
enfermedad: 20 ó más años de dependencia del cigarro.
La calidad de vida y las cifras en un sistema sanitario deficitario invitan
a una apuesta por la prevención.
Hace exactamente un año, también con motivo del Día
Mundial Sin Tabaco, que se celebra cada 31 de mayo, el ministro de Salud,
Guillermo Maza, publicitó una resolución, la número
1303, donde se prohibía fumar adentro de los centros de salud y
en las instalaciones administrativas. Apenas hace una semana que se comenzó
a implementarse esta medida en las instituciones.
Gracias al dinero de Fosalud, las autoridades echaron a andar el plan
preventivo y de control de tabaco, que incluye la promoción de
“No fumar” en las instalaciones de Salud Pública.
Hoy está previsto que den a conocer el plan a los establecimientos
del país. En esta “fiebre preventiva” que surge con
motivo del mencionado día, Palomo habla de unir estrategias con
el Ministerio de Educación.
Además de capacitar a docentes y sensibilizar a los estudiantes
de que el tabaco enferma y mata, pedirán que se introduzca en la
currícula las charlas preventivas.
El 40% de adictos deja el tratamiento en ISSS
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| Esfuerzo. Guadalupe Chicas cumplió un
año de no fumar. Foto EDH |
Dejar de fumar no es fácil. A la Clínica de Cesación
de Fumadores del Seguro Social asisten al año unas 1,500 personas
con el mismo deseo: dejar de fumar. Todas lo intentan, pero no todas lo
logran.
Liliana del Carmen Choto, coordinadora de la clínica, expresó
que sólo el 60 por ciento de los pacientes supera el problema;
el resto recae.
“Ya no asisten a la clínica, vienen una vez y ya no asisten,
otros permanecen en ocho sesiones, pero no van a los controles”,
comentó.
Choto manifestó que una de las razones por las que los fumadores
dejan el tratamiento es que carecen del incentivo de abandonarlo.
Para los adictos que arrastran problemas para dejar de fumar en la clínica
les colocan parches de nicotina y medicamentos tomados que controlan la
ansiedad.
En cada sesión, el Seguro atiende a 20 personas que están
en proceso de dejar la adicción y otras ya recuperadas.
El 70 por ciento de los pacientes llega con algún problema médico.
El 30 por ciento tiene una enfermedad pulmonar severa, 40 por ciento moderado
y el resto leve, agregó la neumóloga de la institución.
El promedio de los asistentes a las terapias es de 50 a 60 años.
“Es la edad en la que se pueden encontrar patología a consecuencia
del tabaco”, añadió Choto.

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