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El fátidico minuto 79

Águila se veía campeón con el 2-0, pero se vino el sustó del 2-2 y a comerse las uñas


Publicada 30 de mayo 2006, El Diario de Hoy


Sufrimiento. El técnico aguilucho Vladan Vicevic pasó de a tranquilidad a la preocupación tras el empate momentáneo de FAS. Foto: EDH

Carlos Segovia
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Faltan 11 minutos para el final del partido y Águila sufre los embates de FAS. Pocos minutos antes se mente había regresado a 2003, después del error de Henry Hernández en el gol de Lucas Abraham que había significado el 2-1.

Emerson Umaña recoge un balón rechazado desde la media cancha y en una bonita pared con Néstor Ayala coloca la pelota en el ángulo inferior derecho de la partería aguilucha. Se vino el sufrimiento de toda una ciudad. En el estadio, silencio sepulcral en el sector negronaranja.

“Pensé que estaba difícil, pensé en la afición que hasta antes del gol (del 2-2) gritaba atrás de la banca y de repente se quedó callada, pensé tantas cosas, pero gracias a Dios no fallamos como lo hicimos contra FAS en ocasiones anteriores”, recordó el técnico migueleño, Vladan Vicevic.

Sin desmayar


Vladan aseguró que el empate fue un golpe sicológico, pero resaltó la reacción de su equipo, que logró la remontada y a la postre el título.

Por su parte, Álex Erazo, el héroe de la final, aseguró: “Nunca pensé que nos fuera a empatar, pero el domingo comprobé que el 2-0 es un marcador fácilmente remontable”.

Erazo dice que, a pesar del empate, nunca pensó que les arrebatarían la copa y que en el peor de los casos se irían a tiempo extra o hasta los tiros de penal. pero se vino la reacción migueleña, los goles de Álex Campos, el penalti a Deris Umanzor y el posterior tanto del
“Paleta” para trasladar la desazón al bando contrario.

Mientras, Henry Hernández mencionó que en ningún momento desmayó que siempre pensó en que podían “hacer bien las cosas, y así fue”.

Hernández también se sacudió su responsabilidad en el primer gol de FAS y aseguró que éste no lo desmotivó y, lejos de eso, comenzó a pensar en cómo reivindicarse.

“En ningún momento apareció el fantasma del 2003, no es mi fantasma y no había porqué pensar que aparecería. Águila se plantó bien y al final estamos disfrutando el título en SanMiguel”, asintió el meta.

El fatídico 79’ ya es historia. Por fortuna para los migueleños sólo es una anécdota, un susto que en algún momento hizo peligrar la décimocuarta copa, ahora es tiempo de celebrar y de desgranas las historias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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