| Yanira Soundy*
El Diario de Hoy
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Algunas personas muestran aplomo, capacidad de liderazgo y responsabilidad, y muchos dicen hay una en un millón. Por otra parte hay otras conflictivas, que abandonan inclusive sus estudios y a quienes la gente dice : ¡Pobre no podemos culparlo! El medio de donde proviene no le brindó oportunidades.
Por lo anterior hay quienes manifiestan que el desarrollo social es cuestión de suerte. Pero en realidad no está más sujeto al “azar que el desarrollo intelectual o el desarrollo moral”. Ciertamente podemos identificar varios factores, según demuestran los psicólogos , los más importantes son los métodos de influencia social y los agentes de influencia social.
El comportamiento social tiene muchas causas: ¿Una adolescente enciende un cigarro para identificarse con su estrella de televisión favorita? La imitación, la persuasión, el juego y la identificación son “sendas explicaciones posibles, pero ninguna excluye las demás”.
De acuerdo a Bandura y Walters, 1963, la imitación es uno de los medios más generalizados o comunes de aprender conductas sociales. La información temprana que recibe el niño en casa se basa en la imitación y observación de los demás.
En un estudio se compararon los efectos de ver películas agresivas de dibujos animados como “Batman”, programas prosociales como “Mister Rogers Neighborhood” y películas neutrales, tales como reportajes de paisajes. Los niños de corta edad que eran ya altamente agresivos manifestaron mayor agresividad después de ver las películas de dibujos animados. Los niños de similares características que vieron “Mister Rogers Neighborhood”, mostraron una conducta socialmente más aceptable que antes.
En cualquier caso, los medios de comunicación de masas pueden ser eficaces para estimular la conducta de los menores. Enten-demos que los chicos no son los únicos sensibles a los modelos. La imitación es un medio de explicar y suscitar los cambios en la conducta social de las personas en general. La conducta de un extraño puede cautivar la imaginación de un menor. En opinión de algunos psicólogos, la imitación y la identificación son prácticamente lo mismo (Bandura 1971).
En otras ocasiones hay que persuadir a los menores a que se comporten de determinada manera. Hay madres y padres, que con calma , tienden una servilleta al niño que se está limpiando la grasa de los dedos en el mantel, mientras otros gritan y les golpean o les castigan sin cenar.
Los niños que son educados con técnicas punitivas (castigos) son proclives a usar después esas mismas técnicas para modificar la conducta de otras personas.
Las técnicas de persuasión verbal tendrían que permitir la discusión, el debate, la retroalimentación de preguntas. Deberían evitar la conducta dictatorial es decir impartir órdenes sin justificaciones o razonamientos suficientes.
Para influir en el desarrollo social de sus hijos debe exponerles muchos “modelos prosociales”. Puesto que es prácticamente imposible proteger a los menores de los modelos socialmente desviados, conviene discutir y evaluar con ellos las conductas de los modelos observados. Hay que dedicar tiempo a enseñar a los menores que existen formas aceptables e inaceptables de manifestar ira, cansancio, decepción, tristeza u orgullo. Los padres deben hablar acerca de los modelos con los que los menores desean identificarse.
Al censurar un comportamiento inaceptable debe explicarle cuál hubiera sido el comportamiento más deseable. Hay que escuchar las alabanzas y las críticas que nuestros hijos hacen de los demás, de esta forma podremos aprender mucho sobre ellos y sus modelos. Los maestros por su parte deben tomar parte activa en las actividades de recreo infantiles, proporcionar múltiples oportunidades de intercambio social dentro de la clase, por ejemplo: proyectos cooperativos, discusiones, debates, campañas, proyectos comunitarios, entre otros.
*Lic. en Derecho.fundacion_manos_magicas@yahoo.com

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