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Primero El Salvador
Cinco cambios en la estrella

Que es lo que los convierte en subversivos, siguiendo los dictados de Lenin, y que les otorga una peligrosidad real que sólo los pueblos pactados y los estados semi sedados no se aperciben.

Publicada 16 de mayo de 2006 , El Diario de Hoy

Roberto López-Geissmann*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El que una persona como este servidor, por más que conservándose independiente y no conformista, pero que siempre ha luchado por un nacionalismo ideológico, contra todo tipo de marxismos y con simpatías no ocultas por el mayor partido de derecha, hace que sea lo más natural el que de vez en cuando se permita, públicamente, emitir opiniones y dar consejos (no pedidos) al referido partido... Lo que no es ya tan normal es que aconseje también, de vez en vez, al mayor partido de izquierda. Sería esto comprensible si se tratare de una “falsa consejería” de tipo irónico, pero no es así, y la rara vez que lo he hecho lo hago de a de veras. Antes de presentar el “consejo de hoy”, me explicaré someramente.

Al FMLN cuando lo critico, suelo irle con todo. No ando con chiquitas, pero nunca he tratado de “payasear” dándole consejos tipo suplemento agostino. ¿Cuál es mi intención entonces al sugerirle cosas, las que, supuestamente, de “hacer caso” le ayudarían en su gestión y atraerían gente? ¿Es que me he vuelto un propagandista, un ecléctico o qué? Los que me conocen reirán con estas posibilidades... la explicación es sencilla, aunque no del todo común, ya que la mayoría busca la fácil identificación total (blanco o negro), sin tonalidades y con temor a faltar a lealtades, en escenarios que no se comprenden muy bien.

La cuestión se entiende fácil si aceptamos como un principio real y poderoso el de “Primero El Salvador... segundo... y tercero...” en su sentido de amar nuestra Patria por encima de cualquier partidismo --lo que es un contrasentido para muchas ratas de partido (de todos ellos), aunque no así para los desprendidos estadistas que hubiere-- y por ello y para cumplimentar esta máxima es que aconsejo a los más frescos, más amplios y mejor bienintencionados sujetos que podría haber en el FMLN. Sé que los hay, confío en que más de alguno se lo pensará. No busco el mal de nadie sino el bienestar de los más. Primero El Salvador...

LOS CAMBIOS EN LOS BRAZOS DE LA ESTRELLA


La fe en el ateísmo. Porque ser ateo, o sea: afirmar que Dios no existe, no es una simple creencia. Requiere una dosis de seguridad muy grande y muy audaz. Imposible de ser demostrada por la ciencia, la que cada vez más se separa de posiciones que se acercaban a una posible negación. Luego no se respalda más que en la fe: una convicción indemostrable y férrea en algo. En este caso en la inexistencia de un Creador y de una vida espiritual superior. Si bien lo analizan, este brazo de la estrella es altamente conflictivo, marginador y estresante; les impide aprehender la realidad total del hombre y los enquista con un colectivo que simpatiza con lo religioso. Es además amoral. ¡Quítenlo ya!

La condena a la propiedad privada. Si ya se deshicieron de la alienación de creer que Dios es la suprema alienación, hagan lo propio con la funesta idea de creer que la propiedad privada es la primera. Admitan a los medios de producción como válidos. Puede existir mixta. Es correcto que se vigile para evitar abusos. Es correcto discutir leyes, está bien, pero URGE para su propio bien que tiren a la basura la lucha contra esta institución de derecho natural, inscrita en la naturaleza humana y que se convierte en el motor de desarrollo que las sociedades necesitan, sin la cual languidecen y mueren.

El materialismo histórico y el dialéctico. Dejen de pasear semejantes dinosaurios. Ni como “instrumento de análisis”, ni como “crítica de la economía política”, ni como “motor de la historia” (aunque tal vez de la histeria). Se les facilitarán las cosas si apartan estos mamotretos; los entendidos saben de qué hablo. ¡Ignórenlos!

El concepto de partido del proletariado. Que no es sino una consecuencia de la visión global progresista y lineal de la historia, pero que vale destacar en su gigantesco error clasista-reduccionista, que: 1) hace de lado al resto de la población, 2) polariza la lucha utópica provocando odios innecesarios y 3) se ata a la violencia.

Eliminen el estado mayor revolucionario profesional. Que es lo que los convierte en subversivos, siguiendo los dictados de Lenin, y que les otorga una peligrosidad real que sólo los pueblos pactados y los estados semi sedados no se aperciben. Límpiense el rostro, revisen las nefastas ideas anteriores y luchemos todos por nuestra Patria.

*Lic. en Ciencias Políticas.

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