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Diario de Hoy
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Hay insuficiencia de electricidad a causa de la guerra y por culpa del
desgobierno de los ochenta, los años de la gran demencia. Desde
la fundación de CEL en los cuarenta hasta finales de los setenta,
la entidad invirtió en nuevas represas, desarrollando las fuentes
geotérmicas para hacer frente al crecimiento de la demanda.
Pero el ataque comunista, la quiebra económica a causa de las reformas
duartistas, la incapacidad y las sinvergüenzadas de los sucesores
de don Víctor de Sola al frente del organismo, se sumaron para
que el país fuera más dependiente del petróleo, encareciendo
la energía hasta caer en la actual crisis. Debe anotarse que las
compras de petróleo en esos años dejaban jugosas comisiones.
Restablecida la paz gracias al pacto Reagan-Gorbachov, la CEL se vio forzada
a poner en pie lo que se había destruido durante la guerra, principalmente
estaciones y sistemas de transmisión eléctrica.
Según la CEL, las reparaciones han costado $151.2 millones, recursos
que pudieron haberse empleado en ampliar la capacidad del sistema y construir
nuevas represas, se destinaron a la reconstrucción.
Los daños al sistema fueron numerosos, incluyendo el estiramiento
que sufren los cables de transmisión cuando se dinamitan los postes
y los tendidos eléctricos. Cuando el poste se rompe o destruye,
los cables se estiran, reducen su diámetro (como al estirar un
hule este se vuelve más delgado) y baja mucho su eficiencia lo
que obliga a usar más energía para un igual trabajo.
Los apagones en esos años, debe agregarse, fueron culpables de
las muertes de niños en incubadoras en los hospitales y de enfermos
conectados a respiradores, amén de muchos pacientes que estaban
siendo intervenidos cuando fallaba el suministro de corriente. La guerra
contra los postes subió en intensidad al ir perdiendo fuerza la
agresión militar de los terroristas.
La generación de electricidad es una muy importante parte del entramado
productivo de toda nación. Buenas carreteras, adecuada y beneficiosa
legislación, seguridad física, comunicaciones baratas y
eficientes, servicios públicos, etc., son las herramientas con
que un pueblo trabaja, genera su sustento y construye su futuro. A ello
se suman las instalaciones productivas de empresas y negocios, campos
preparados para el cultivo, sistemas de formación humana, la convivencia
pacífica.
Difícil crecer bajo acoso político
Todo fue blanco de los ataques terroristas durante dos décadas,
los setenta y los ochenta, desde la convivencia aniquilada con la prédica
del odio, hasta la enseñanza, que pervirtieron “maistros”
politizados. A ello se suman las bandas delictivas, desde mareros hasta
narcos y extorsionistas, que gozan de impunidad debido a los sobreseimientos
que jueces cómplices hacen de manera permanente. En nuestra edición
del lunes se señala que los actos vandálicos, perpetrados
por activistas comunistas, mareros y otros antisociales, han quedado en
la impunidad. Anótese que los jueces rechazan videos y grabaciones,
aunque un individuo confiese haber perpetrado secuestros en programas
televisivos.
La generación de energía eléctrica fue una de las
víctimas de la locura, lo que ahora se traduce en mayores precios,
escasez y futuro incierto. Contar con un buen suministro de energía
es resultado de planificación e inversiones a largo plazo, lo que
es difícil lograr cuando hay un hostigamiento constante a la marcha
de los asuntos públicos, como se viene dando desde hace cuarenta
años. Que nadie se extrañe de que se sufra pobreza y no
contemos con un vigoroso desarrollo.

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