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Palabras
Frases redundantes de las gentes

“Amor sincero”, es una frase redundante de la gente. Es como decir “fe sincera”, “amigo leal”. El “amor” como tal, si es amor, es sincero.

Publicada 15 de mayo de 2006 , El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

La fe por igual, si es fe real, se sobre entiende que es veraz. En cuanto al amigo verdadero, obviamente que será leal. Aunque en la vasta muchedumbre del mundo, al final sólo encontramos al único amigo leal: tu ángel interior.

El que está contigo cuando a solas caes, lloras, sueñas o alcanzas la rama dorada de una cotidiana victoria. Allá en esa urbe sombría, de seres que pronuncian frases redundantes, repetitivas, superfluas. En medio de ese pleonasmo de la palabra intentamos decir a la misma muchedumbre nuestra única e ignorada verdad.

Y solemos afirmar cosas etéreas como el amor. Y le aseveramos al otro que nuestro amor es sincero. Como si en verdad existiera un amor que no fuera sincero. Pero en fin, son vicios del idioma, del habla popular.

Ese caló lunfardo y plebe de las multitudes, que trata de expresar el amor de alguna manera y su medida. Cayendo siempre en las redundancias del habla que suelen expresar las redundancias del alma.
(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
ESTATIZACIÓN IGUAL A RUINA

No recordamos un solo caso en que un régimen haya estatizado industrias o actividades sin arruinar a ese sector o toda la economía. El caso de Chile bajo Allende y de Argentina bajo Perón, son ejemplos, de cómo al estatizar industrias clave las economías nacionales se derrumban. Antes de Perón, Argentina era uno de los diez países más ricos del globo.

Las experiencias salvadoreñas con las nacionalizaciones de 1980 son patéticas. Al pasar de manos privadas a manos de ladrones, las tierras, las exportaciones y el sistema financiero cayeron en la más aparatosa ruina, y en la ruina sigue la agricultura desde entonces.

 

 

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