 |
El último. Montes y Ayala, festejan el tanto
de Roberto García (centro). Foto
EDH
|
Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Es tan simple, pero a la vez difícil de digerir. Limeño
podría haber llegado ayer 1,906 veces más a la portería
de Nacional y la historia del juego igual no hubiera cambiado.
¿Por qué? Porque los partidos, las finales y los títulos
los consiguen quienes hacen los goles, no quienes los merecen. Principio
universal del fútbol, bastante trillado, pero cierto.
Eso es lo que precisamente privó a los santarroseños de
haber ascendido a la Primera División. Su falta de contundencia,
su poca efectividad, su incapacidad de resolver.
Nacional hizo lo fácil. Cuando tuvo las posibilidades de anotar,
no las desperdició. Eso le permite hoy ocupar el lugar dejado por
Atlético Balboa.
Faltó el gol
Siete ocasiones claras de marcar tuvieron los atacantes limeños
en 18 minutos de juego. Eso porque Alexis Hernández y Kílmar
Jiménez hacían cuanto querían por el corredor derecho,
dejando mal parado a un Roberto García, que lucía muy solo
a la hora de encarar.
Pero para infortunio de los amarillos, ni Carlos Quintanilla, ni mucho
menos el colombiano Frank Torres eran capaces de definir.
 |
Duelo. Óscar Martínez, del Nacional,
lucha por el balón con Néstor Morales, de Limeño.
Foto EDH
|
Lo dicho, los refresqueros llegaban menos al arco rival, pero no perdonaron
en el momento crucial.
Como el que tuvieron al minuto 36 cuando Carlos Ayala recibió un
balón de espaldas al marco, para luego cederlo a Francisco Ramírez.
Éste cruzó al meta Didier Bustillo.
Más de lo mismo
El panorama del juego no varió mucho en el segundo tiempo. Limeño
continuó llegando por el carril derecho, pero esta vez por medio
de Alexis y José Hernández. Kílmar se había
cargado un poco más al centro, para recuperar balones y luego distribuirlos.
A los Hernández se les sumaron Jilbert Álvarez y Magdonio
Corrales. Precisamente de Álvarez salió el balón
que Néstor Morales mató con el pecho y luego lo dio raso
para el recién ingresado Nelson Portillo, quien firmó el
empate de derecha. Minuto 82 y Limeño revivía.
Pero fue una alegría efímera, porque al 85’, un tiro
de Pancho Ramírez era desviado por Elenilson Guardado hacia su
propio arco. Limeño entraba en coma.
Y al 92’ se vino el gol de García que definió todo.
Limeño moría. Nacional hacía historia. Hoy es el
benjamín de la Primera División.
“Será una serie bastante difícil”
Siguió muy de cerca el juego entre Nacional 1906 y Limeño.
Le convenía.
Eso porque el perdedor de ellos dos, en este caso el cuadro oriental,
será su rival en la serie de repechaje para definir si su equipo,
el Chalatenango, desciende o no a la Segunda División.
“Será una serie bastante difícil, porque Limeño
tiene gente con bastante rodaje en Primera División”, externó
Castillo, quien observó el encuentro junto a Juan Carlos Villarreal,
Nicolás Muñoz y Bernal Mullins.
“Ellos de seguro también van a aprovechar su cancha y su
clima. Nosotros nos vamos a preparar para ello”. adelantó
el timonel.
Castillo opinó que la falta de definición fue el principal
enemigo del club santarroseño. Nacional sacó provecho de
ello.
“Nacional tuvo menos oportunidades de marcar, pero no las desaprovechó”,
concluyó Castillo.

|