Adda Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
 |
|
Talento. El israelí Rami Bar-Niv ofreció un concierto en el Teatro Presidente, en San Salvador, y otro en el Teatro de Santa Ana. Foto: EDH |
Las personas que asistieron a los conciertos del pianista israelí Rami Bar-Niv, tanto en el Teatro Presidente, en San Salvador, y el Teatro Nacional de Santa Ana pueden atestiguar que fue una experiencia muy gratificante.
El artista demostró al público porqué las críticas internacionales lo denominan un “virtuoso” del piano.
Las notas musicales hechas melodías que se escucharon la noche del martes 9 en la sala del Presidente no tuvieron que envidiarle nada a una grabación de estudio.
Rami Bar-Niv se presentó en El Salvador con motivo del quincuagésimo octavo aniversario de la independencia del Estado de Israel. La entrada tuvo un costo de $6 y los fondos recaudados se destinarán a las obras de la Fundación Empresarial Femenina (OEF).
El repertorio
Bar-Niv preparó un repertorio en donde emanó el dinamismo y alegría musical.
Inició la noche con dos composiciones suyas: “Prayer and dance” (oración y danza) y “Toccata”.
Luego ofreció tres clásicas: su arreglo “Rapsodia en azul y blanco” (en honor a los colores oficiales de su patria y basada en la obra de G. Gershwin y otras melodías); “Marcha Turca” de Mozart, que este año celebra el 250 aniversario de nacimiento; y dos melodías del pianista polaco F. Chopin.
A pesar de no hablar español, Bar-Niv se comunicó con el público en inglés y lo hizo con mucho sentido del humor.
Así, el segundo segmento de la noche fue casi totalmente de su creación. Entre ellas figuraron “Blue Rag”, “Drag rag”, “Breezy Rider Rag”, entre otras. Todas compuestas en un género musical de origen estadounidense muy popular a principios del Siglo XX: el rag.
Sus interpretaciones le valieron una ovación de pie y, luego regaló al público de nuevo la “Rapsodia en Azul”, una piezas del argentino A. Piazzola y “El amor brujo” del español Manuel de Falla.

|