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| Expectativa. Joel
Hernández, Martín Antonio Guardado y Laura Aguilar
(de rosado) ayer antes de que iniciara la audiencia. Foto:
EDH |
Edmee Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tres implicados en los asesinatos de una mujer embarazada, su tía
y su hijo de tres años, cometidos el año pasado en la calle
antigua a Huizúcar, fueron liberados ayer definitivamente por el
Juzgado 7o. de Instrucción.
Los crímenes fueron perpetrados la noche del 3 de diciembre de
2005 en el pasaje Laurel, de la colonia Montecristo.
Blanca Elizabeth Morales, de 44 años; Karen Eunice Miranda, de
23, -quien estaba embarazada-; y su hijo Eduardo Rafael Miranda, de 3
años, fueron ahorcados.
Tras verificar la prueba científica, las autoridades corroboraron
que tanto las huellas dactilares como las marcas de zapatos encontradas
en la escena del crimen, no corresponden a Martín Antonio Guardado,
de 19 años; Joel Hernández Palacios, de 21 y Laura Aguilar
Guardado, de 25 años.
La Fiscalía los mantuvo detenidos provisionalmente durante 147
días porque fueron acusados como los autores de la masacre por
el compañero de vida de la joven embarazada y padre del niño
asesinado, a quien posteriormente le dieron favores judiciales porque
habría sido testigo de lo hechos.
En su momento Damián, nombre como se le denomina al testigo en
el proceso, afirmó que tanto Martín como Joel eran miembros
de la Mara Salvatrucha y que para ingresar a ésta, le dijeron debía
violar a su compañera y luego observar cuando ellos también
lo hicieran.
Sin embargo, por las inconsistencias que presentó el testimonio
de Damián, la Fiscalía le quitó los beneficios penales
y fue condenado hace unas semanas a siete años de internamiento
por el Juzgado 2o. de Menores de San Salvador.
Sin la declaración, que fue la base de las capturas, el Ministerio
Público pidió al juez se liberara provisionalmente a los
implicados mientras se recabara más información.
“No es posible fundamentar la acusación en contra de los
imputados únicamente con la declaración de Damián,
ya que sí se logró establecer su participación en
un delito tan desagradable e inmundo. Es lógico presumir que él
mismo podría estar mintiendo en cuanto a la verdadera identidad
de los autores materiales e intelectuales de los hechos”, reza en
la acusación.
El defensor Joaquín Martínez coincide en ese punto con la
Fiscalía, en cuanto que Damián está encubriendo a
otras personas.
“Si creo que él quería entrar a la mara y no quiere
quemarlos con su testimonio, por eso involucró a mis tres clientes”,
dijo.
Joel Hernández, Martín Guardado y Laura Aguilar eran vecinos
del ahora condenado al internamiento. Los liberados dicen que no saben
porque los incriminó.
Por su parte, Guardado dijo que “no fui su amigo, ni su enemigo.
Únicamente lo saludaba cuando lo veía”.
La fiscal Cecilia Rivera admitió que los imputados participaron
en todas las diligencias requeridas por la Fiscalía y que por el
momento le apunta a otros indicios en el caso, pero que no tiene sospechosos.
“Es difícil porque Damián iba a iniciarse en la mara,
casi nadie conoce a los mareros con los que habría cometido el
crimen”, dijo.
Tras escuchar el veredicto y firmar el acta, dos de los implicados pidieron
al tribunal que les entregasen dos pares de zapatos que les fueron decomisados
en la investigación.
Dijeron que no podían darse el lujo de perderlos, al igual que
su empleo. Uno trabajaba en el MOP, el otro en una empresa de transporte.
“Ojalá se pueda arreglar mi situación y pueda recuperar
mi empleo”, acotó Joel al quedar libre.
Las fallas de la FGR
Un juez no halló evidencias de que fueran asesinos
Huellas
En la escena del crimen se hallaron huellas dactilares y de zapatos que
no eran de los imputados, ni de la familia que descubrió la escena.
ADN
Se practicó la prueba de ADN a la sangre, semen y vellos púbicos
en la víctima violada, para saber si eran de los implicados. Salió
negativo.
Informe legal
El Instituto de Medicina Legal dijo que el testimonio de Damián
tiende a la mentira. “Es necesaria la precaución al considerarlo
como testigo”.
Versiones
Damián dio un aproximado de tres declaraciones sobre la masacre,
por lo que al final, la Fiscalía le quitó la calidad de
testigo y fue condenado.
Sospechosos
Por las huellas de zapatos encontradas, la Fiscalía cree que en
los crímenes participaron cuatro o cinco delincuentes.

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