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Palabras
La primavera del espejo

Las adolescentes y mujeres bellas suelen pasar horas enteras ante el espejo, su fiel confidente y aliado.

Publicada 9 de mayo de 2006 , El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Y empuñan el artefacto en su mano para mirarse el cabello, las pecas, la línea de sus cejas, el brillo de sus ojos, el carmín de los labios. Viéndose al espejo las mujeres parecen contemplarse a sí mismas.

Durante un breve espacio su rostro se convierte en espejo y el espejo se convierte en rostro de mujer, en sueño, en magia y realidad. Y pasan horas ante el cristal azogado, como queriendo detener la vida, la belleza y la juventud. Pero también en el espejo existen los inviernos y los años también pasan al otro lado del cristal. De lo contrario, la vida, aquí a este lado, también sería un espejismo, donde el tiempo ni la historia transcurrieran. Donde quedaran eternamente detenidas la belleza de la mujer bonita y la sonrisa de la vida. Porque la vida suele sonreírnos desde los espejos.

Los mismos espejos que alguna vez quizá nos vieron llorar o buscar en la mirada perdida el oriente de una dicha lejana, esperada. Los mismos espejos fieles y mirones. Un día en el espejo pasan las divas y diosas del amor, dando retoques a su belleza fugaz. Tal vez porque la primavera sólo dura un día en el espejo. Un día como el amor o el breve despertar de la ilusión.

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
VAMOS EN CONTRA SENTIDO

En nuestro país vamos en contra sentido, considerando la muerte de las lagunas pequeñas (la Verde de Alegría) y el estado de los cauces de antiguos ríos, que ahora sólo se llenan con correntadas por unas cuantas horas.

Lo que asombra y aflige es que los lugareños se resignen a quedarse sin agua y, literalmente, no muevan un dedo para guardar la que en ciertas semanas del invierno corre en medio de sus comunidades.

Las tapadas se pueden hacer con un pequeño tractor o con los propios brazos. Por ello pedimos al Ministro del Medio Ambiente actuar como el Deus ex Machina, el duende benefactor que enseña a la gente de los pueblos cómo hacer para tener agua invierno y verano.

 

 

 

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