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Dieta nutritiva es la solución para evitar enfermedades

La mala alimentación trae serios riesgos a la salud y un alto costo. También provoca una baja productividad en los trabajadores.La única apuesta por combatir este problema es cambiar a un estilo de vida saludable. Buenas políticas de gobierno son indispensables para el desarrollo de nuestro país


Publicada 2 de mayo de 2006 , El Diario de Hoy

Florencia Couto
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La oferta de alimentos con alta concentración en grasas, carbohidratos y la comida chatarra es muy amplia en el país.

Para darse cuenta de eso sólo hay que mirar la enorme cantidad de comedores con alimentos típicos y los que ofrecen comida rápida.

Los frijoles refritos, los platanos fritos, el pan dulce y un largo listado de alimentos, en exceso, pueden afectar la salud.

A pesar de eso son parte de nuestra cultura. Lo inquietante es que desconocemos los efectos nocivos que provocan estos abusos, que generalmente son cotidianos.

Y con el sobrepeso, vienen diferentes enfermedades, como la diabetes, enfermedades cardíacas, colesterol y cáncer. Todo esto, a la vez, provoca un mayor gasto de parte del Estado para tratar todos esos males (en aumento en los últimos años), de acuerdo a la la Lic. María Teresa de Morán, de la gerencia de la niñez y la mujer del Ministerio de Salud Pública.

Los profesionales consultados por El Diario de Hoy coinciden en que la mala alimentación provoca la imposibilidad del progreso del país, del desarrollo personal y laboral.

Es por eso que tomar decisiones favorables en cuanto a la calidad y cantidad de alimentos que se ponen en la mesa es el primer paso. Este es uno de los indicadores para lograr el cambio y de esa manera conseguir que las generaciones futuras puedan acceder a más oportunidades.

La receta para modificar el estilo de vida de las personas a largo plazo la comparte la nutricionista Fátima Alvarado: “Reducir la ingesta de grasas y carbohidratos y aumentar el gasto de energía”.

Estas no son buenas noticias para los amantes de la comida chatarra y alimentos hipercalóricos. Un método para seducirlos a que cambien es contarles acerca de los beneficios de una dieta baja en calorías y rica en nutrientes, incluso en personas que no son obesas, según Alvarado.

El papel protector contra el cáncer y la diabetes, la disminución del riesgo de cardiopatía y el aumento de la esperanza de vida pueden persuadir a los estómagos más rebeldes para que aprendan a cerrar la boca, si se habla de comida poco nutritiva y dañina.

Esto lo confirma una publicación de la Asociación Americana de Médicos (Journal of the American Medical Association o JAMA) al revelar que una ingesta restringida de calorías causa cambios en el metabolismo que se asocian a una mejor salud y a una vida más prolongada.

Todo comenzó cuando varios científicos probaron en ratas y monos que al reducir las calorías se previene la aparición de enfermedad cardiovascular, cáncer, diabetes y otras patologías.

Luego, algunos de esos investigadores optaron por probar en ellos mismo la dieta restrictiva. Como los resultados fueron los esperados, iniciaron una prueba piloto con 48 personas (hombres y mujeres de entre 27 y 49 años, quienes presentaban sobrepeso pero no eran obesos) y que duró seis meses.

En todos los grupos (con diferente ingesta calórica) se mostró que bajaron la insulina, la temperatura y daño en el ADN.

Soluciones

Para el doctor Óscar Molina los fundamental es que no hay que hacer dieta sino aprender a comer. “Es un estilo de vida”, cuenta el médico que tiene 30 años de ser vegetariano. Su explicación es sencilla y concuerda con el estudio estadounidense. “Al comer sano el proceso del envejecimiento se retrasa y se tiene una mejor calidad de vida”.

¿Cómo lograr un estilo de vida saludable? Las premisas fundamentales son conocidas por todos (comer menos y moverse más) pero no siempre puestas en la práctica.

Pero eso no es todo. Para el doctor Eduardo Wollants hay que generar una campaña permanente de concientización y educación que se enseñe en todos los años escolares. “Nuestros niños no quieren comer frijoles ni vegetales, quieren comer chucherías coloreadas artificialmente, sodas y hamburguesas”, comenta.

En la misma línea sigue Fátima Alvarado al contar que hay que reeducar y enseñar lo que no aprendimos de niños respecto de los beneficios de una buena alimentación. “Tiene que haber una inversión por parte del Gobierno porque es muy alto el costo que tenemos.

Al final, vamos a ver los resultados basados en una inversión en spot publicitarios porque el efecto va a ser una mejor calidad de vida y una reducción de los costos de salud pública”, confirma Alvarado.

Desde el Ministerio de Salud, de Morán no escapa al compromiso para erradicar los malos hábitos de los salvadoreños. “Somos los primeros interesados en querer cambiar las prácticas alimenticias que perjudican a la población. Pero el problema no radica en la parte económica sino más bien en la educativa”.

Es por ello que la solución está en varias manos. Hay que poner énfasis en la promoción de estilos de vida saludable que incluyan alimentación balanceada, mayor actividad física y disminución del sedentarismo.

Una dieta que causa sensación en Hollywood

Demi Moore es una de las más famosas seguidoras de la dieta cruda. La actriz de 43 años deslumbra al mundo con su figura escultural
- Esta se basa en comer alimentos que no hayan sido cocinados por encima de los 116 grados Fahrenheit
- La razón es porque mantienen sus vitaminas, minerales y proteínas para un óptimo funcionamiento del sistema inmune y ayudan a una mejor digestión
- Esta dieta puede prevenir el desarrollo de diversas enfermedades crónicas (cáncer, artritis y enfermedades coronarias)
- Es alta en fibra, baja en grasas en general, en grasas saturadas, baja en colesterol y en calorías. Es rica en vitaminas y minerales por ser a base de frutas y vegetales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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