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Los niños en el cine del Terror

Muchas de las películas más aterradoras de la historia han tenido por villanos a esos seres considerados adorables e indefensos: los niños.


Publicada 30 de abril 2006, El Diario de Hoy

 
Jhoel Díaz
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Aunque, al parecer, en los primeros años de este género cinematográfico se prefería alejar a los infantes de temas como el satanismo, las posesiones y la sangre, hoy en día, ellos se han convertido en el elemento básico de las más exitosas y escalofriantes producciones de terror.

En algunos casos, aparecen como víctimas claras de seres diabólicos, maldiciones o crueles destinos. Sin embargo, los filmes mas taquilleros son aquellos en los cuales los pequeños son la razón del mal.

Muestra de ello son algunas de las clásicas de terror más importantes de la historia, como El Bebé de Rosemary, El Exorcista y La Profecía. Estas pusieron los pelos de punta al mundo entero, con espeluznantes relatos de infantes dominados por fuerzas malignas.

También pueden citarse, la saga de Los Niños del Maíz, Cementerio de Mascotas, ambas del Amo del Suspenso, Stephen King, y, por supuesto, las famosas El Aro y La Maldición, basadas en obras japonesas.

Según el Dr. Roque Baldovinos, catedrático de Historia del Cine y jefe del Departamento de Letras de la UCA, los motivos para utilizar la imagen infantil, como personajes de terror, son complejos.

En primer lugar, sostiene que los fenómenos inexplicables, como el contacto con el “más allá”, suelen asociarse a los niños debido a que estos viven en un mundo espontáneo e inocente, que les permite un gran uso de la fe.

Los miedos

Si bien las películas de terror se dirigen a públicos no infantiles, suelen ocuparse de revivir todos esos temores de la niñez, como el miedo a los fantasmas, a la oscuridad, a lo desconocido y la incomprensión de la muerte.

Baldovinos comenta que muchos de los pequeños en estas películas tienen una característica común y es que suelen ser presentados como niños incomprendidos, maltratados o descuidados por sus padres.

En ocasiones, la falta de atención no es intención directa, sino una consecuencia de las circunstancias modernas, en las que los progenitores se ven obligados a alejarse de sus retoños, para hacer frente a sus absorbentes compromisos de adulto.

En esta medida, los menores se ven más vulnerables y expuestos a ser depredados y a convertirse en depredadores.

En los argumentos, los padres se muestran con una desesperada paranoia y un sentimiento de culpa por la incapacidad de ser buenos padres, sobre todo cuando están inmersos en un mundo donde la disfuncionalidad social de las personas suele atribuirse a la mala crianza.

Por lo general, la culpabilidad se ve más atribuida a la madre, por romper el esquema de educadora y mujer de casa.

Esto puede apreciarse en las tramas de El Exorcista, El Sexto Sentido, El Aro y Agua Turbia.

Consecuentemente, los hijos se convierten en la encarnación de estas culpas y temores.
Los niños “siniestros” son fruto de la misma malignidad del mundo que los ha convertido en verdaderas amenazas.

Tal es el caso de la inolvidable Samara Morgan, de El Aro, quien busca esparcir la maldad luego de que su padre la despreciara y su madre la dejara morir en un pozo.

Algunas de estas criaturas buscan reivindicación, otras sólo venganza, pero todos tienen una razón de ser. Concepción que encaja perfectamente con realidades sociales como las adicciones a las drogas o el flagelo de las pandillas.

Probablemente, esa calidad metafórica e inexplícita sea la clave del éxito cinematográfico de estas producciones, que, de alguna forma, han aprovechado para sacar a la luz los perennes problemas y temores de la sociedad moderna; entre estos, la falta de comprensión a los hijos.

[1968] Conocida también como “La mala semilla”. El hijo del diablo está por nacer. Dirigida por Roman Polanski.

[1973] El Exorcista. Exitosa y escalofriante historia de una posesión demoníaca. Magistral obra de William Friedkin.

[1976] La Profecía. El Apocalipsis ha llegado con el hijo de Satán. A cargo del director Richard Donner.

[1999] El sexto sentido. Película que hizo famosa la frase “veo gente muerta”. De Toni Collette y M. Night.

[2001] Los Otros. Alejandro Amenabar brinda una dosis triplicada de suspenso y oscuras escenas.

[2002] El Aro. Refrito de la japonesa “Ringu” y del libro de Kôji Suzuki. La dirección a cargo de Gore Verbinski.

[1982] Los Niños del Maíz y sus siete secuelas. Niños diabólicos dominan el condado. Director: Fritz Kiersch.

[1989] Cementerio de Mascotas. Un padre no puede soportar la muerte de su hijo. Dirección de Mary Lambert.

[2004] Conocida también como “El Grito” o “La Maldición”, sigue la línea de El Aro, de la mano de Takashi Shimizu.

[2005] Agua Turbia. Enigmático drama de suspenso del escritor japonés Kôji Suzuki. Dirigida por Hideo Nakata.

[2005] El Escondite. La historia de una pequeña, víctima de su perturbado padre. Dirección de John Polson.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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