| Texto
y Fotos: Mauricio Cáceres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Supervisión Guillermo Siu, de Adoc,
junto a la instructora Claudia Hernández. |
Cuatro paredes y un techo de lámina corriente, el piso de tierra
y una lámpara de gas forman la morada de Lidia Rebeca Beltrán,
de 18 años. La joven vive con su familia, integrada por 12 personas,
en el Caserío La Cumbrita, Jayaque, La Libertad.
Debido a la cantidad de bocas que alimentar, y a la escasez de recursos
económicos, su dieta diaria se basa en güisquiles y frijoles
salcochados.
“Quiero sacar adelante a mi familia y no tengo mucho estudio, sólo
primer grado, que ni lo he terminado.Apenas puedo leer un poquito”
dice Lidia.
En la comunidad donde habita hay muchos jóvenes en igual condición
pero, a diferencia de otros, ella no se quedó con los brazos cruzados
y buscó los medios para superarse.
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| Instrucción
Hernández revisa el trabajo de las alumnas. |
Su vida cambió, cuando a través de avisos impresos se percató
de que tenía la posibilidad de aprender el oficio de operaria,
en la Escuela de Costura Industrial de Adoc, en Ateos, La Libertad. El
proyecto es financiado por el Instituto Salvadoreño de Formación
Profesional, INSAFORP.
La entidad proporciona los mecanismos necesarios para que las personas
aprendan un las técnicas para desempeñar un trabajo y puedan
desarrollarse en el ámbito laboral nacional.
Los aprendices son capacitados en talleres de 12 semanas, tiempo suficiente
para que dominen un oficio, según los organizadores.
Posteriormente son ubicados en una fábrica, de acuerdo a su capacidad.
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| Dedicación
Deysi Bolaños pone cuidado en los detalles de su trabajo,
al igual que sus compañeras. |
Hasta la fecha, son centenares de jóvenes los que se han beneficiado
con los talleres de electricidad, albañilería, hostelería
y turismo, carpintería y manejo de equipos industriales para la
confección de ropa.
Además de enderezado y pintura, mecánica general y electricidad
automotríz, entre otros.
El futuro
Antes de encontrar esta oportunidad, Lidia pensaba en emigrar ilegalmente
a los Estados Unidos en busca de una vida mejor para ayudar a sus padres
y demás familia.
Pero, gracias a las oportunidades que le dio elINSAFORP para aprender
un oficio, no fue necesario. Decidió quedarse e ir a clases.
Fueron tres meses de capacitación, luego de los que cuales estaba
lista para trabajar en una maquila o en una empresa de calzado.
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| A diario
Carolina Mata en plena jornada laboral dentro de la Planta Adoc. |
Algunos de los beneficiados ya están desempeñándose
en prestigiosas empresas de confección.
“A pesar de ser personas con poco estudio ellos tienen muchas ganas
de salir adelante y superarse”, expresó el Ingeniero Guillermo
Lino Siu, jefe de Recursos Humanos de Adoc.
Concluyó la formación y durante la entrega de diplomas,
en total 25, los graduados tuvieron una sorpresa que aumentó su
alegría, cuando la gerente de recursos humanos de la empresa Merlet,
Maura de Marchena, les dio una solicitud de trabajo a cada uno.
Ella les explicó todos los beneficios que tendrían al trabajar
para dicha entidad y manifestó que los necesitaba de inmediato
Merlet es una empresa dedicada a la confección de ropa para exportar.
Es el sitio en que Lidia trabaja actualmente.
Información sobre los cursos
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| Superación
Además de trabajar, Lidia Beltrán estudia en casa
todos los días. Ella desea continuar con su educación. |
INSAFORP ofrece capacitaciones en diversos oficios, entre ellos:
- Albañilería, carpintería, corte y confección,
cosmetología, mecánica automotriz, estructuras metálicas,
instalaciones eléctricas residenciales, preparación de alimentos,
panadería y pastelería.
- Además, refrigeración y aire acondicionado, reparación
de radio y televisión, serigrafía, soldadura oxiacetilenica,
sastre pantalonero.
- También aplicación de Software, bar tender, mesero, mantemiento
y reparación de computadoras e inglés básico.
- Para mayor información llame al 2244-1600 o ingrese a la página
web www.insaforp.org.sv
Una manera de facilitar la formación
Al recorrer las bancas de las plazas de la capital y de los distintos
municipios de El Salvador se observan personas desempleadas en espera
de una oportunidad.
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| Con cuidado
Reyna Herrera aprende cómo usar maquinaria industrial durante
el curso de INSAFORP. |
Aunque algunos tratan por distintos medios de encontrar un trabajo, en
la mayoría de ocasiones les resulta sumamente difícil porque
no llenan los requisitos establecidos por los empleadores.
Por ejemplo: ser bilingüe, tener años de experiencia en un
puesto determinado, poseer un título universitario, un vehículo
propio, entre otros.
Una medida paliativa a está situación es el programa “Hábil”,
que significa Habilitación para el Trabajo, creado por el INSAFORP.
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| En casa
Lidia colabora con su madre en las distintas tareas del hogar. |
Éste consiste en realizar cursos de 200 horas, que les permitan
a los participantes el adquirir y fortalecer sus conocimientos y habilidades
productivas.
“Durante el 2005, INSAFORP desarrolló 329 cursos, en 18 centros
de formación.
En total, 8,225 personas fueron capacitadas a nivel nacional”, manifestó
el director ejecutivo de la institución, Joel Antonio Morán
Olmos.
La visión de la entidad es hacer de la capacitación una
oportunidad y atender las necesidades de las empresas que operan en el
país.
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| Premio
La joven el día que se graduó de la Escuela Técnica
de Costura. |
Largo camino
Todos los días, Lidia caminaba dos kilómetros para
llegar a su clase. |
Trabajando
Personal capacitado dentro de la fábrica. |
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