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Violencia. Al presunto menor le mataron en una casa rústica. Foto EDH |
Josué Bonilla /Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Un muerto y un herido que fue llevado luego al hospital de San Miguel encontró la policía ayer a la 1:00 de la tarde en la colonia Palo Blanco, calle antigua a La Unión, lugar donde las víctimas fueron agredidas a balazos por desconocidos.
Un joven que aparentaba unos 14 años fue asesinado en el interior de una casa de cartones y láminas. El cuerpo estaba boca abajo y tenía varios impactos de bala.
Un oficial de la PNC dijo a las 3:00 p.m. que no habían identificado el cadáver porque Medicina Legal no habían llegado a la escena del crimen.
El subinspector Antonio Maradiaga, dijo haber indicios de que una de las víctimas era testigo de un crimen ocurrido hace un mes.
“Al parecer fueron testigos de un asesinato en Metrocentro. Se supone que esta podría ser la causa de que los mataran”, dijo.
La PNC señala que la víctima en esa ocasión fue un hombre al que sólo identificaron con el sobrenombre de “Pata de cuma”.
Los supuestos testigos habrían sido personas indigentes que limpian parabrisas de vehículos frente al centro comercial.
El lesionado ayer, identificado como Pablo N. fue llevado al hospital San Juan de Dios, pues tenía lesiones en distintas partes del cuerpo, pero su condición es estable.
Más decesos
Dos cuerpos más fueron reconocidos ayer por fiscales de Cojutepeque; pero no tenían documentos, por lo que no les identificaron.
Las víctimas, entre los 18 y 20 años, tenían varios disparos y fueron encontrados sobre la Carretera Panamericana en el kilómetro 21, a la altura de San Pedro Perulapán, indicaron.
En el lugar había un auto color amarillo, marca Toyota Corolla, placas particulares 342481, con la caperuza del motor levantada, pero sin la batería.
El primer cuerpo era de un hombre de 1.61 metros de altura, estaba en el lado derecho del auto y tenía tres balazos: en la cabeza, en la mejilla izquierda y el hombro izquierdo.
Vestía camisa amarilla con franjas en las mangas, cuello negro, pantalón de lona azul y zapatos de tenis.
La segunda víctima estaba a 50 metros del automóvil, y tenía cuatro perforaciones de bala: en la cabeza, en la oreja, en el mentón izquierdo y el abdomen.
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