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EFE
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La Administración del presidente Vicente Fox "expresa su preocupación
porque, como parte de la implementación de algunas disposiciones
de la ley, se incurre en actos de discriminación contra los mexicanos
en Georgia", dijo el portavoz del mandatario, Rubén Aguilar.
Añadió que México considera que "medidas parciales,
como las que implica esta norma, son insuficientes para resolver de manera
integral el complejo fenómeno migratorio entre los dos países".
El gobernador de Georgia, Sonny Perdue, firmó el pasado lunes la
Ley de Seguridad e Inmigración de ese estado del sur de EE.UU.,
que impone penas más severas para los inmigrantes indocumentados
y nuevas exigencias a los empleadores.
La ley no anulará el derecho de cualquier persona a atención
médica de emergencia o el de los niños a recibir educación
pública, independientemente de su situación migratoria,
pero sí requiere que se verifique el estatus migratorio para solicitar
otros beneficios.
La norma exige también a los empleadores que comprueben si sus
trabajadores residen legalmente en el país, aunque esta cláusula
entrará en vigor en 2009.
El portavoz de Fox dijo en una conferencia de prensa que la Secretaría
de Relaciones Exteriores y los consulados mexicanos en EE.UU. "estarán
muy pendientes del desarrollo de la aplicación" de la ley
promulgada por Perdue.
Aguilar indicó que los dos países están interesados
en "establecer medidas que garanticen un flujo migratorio legal,
seguro ordenado y respetuoso de los derechos humanos".
Destacó que mientras Perdue firmaba la ley, la gobernadora del
fronterizo estado de Arizona (EE.UU.), Janet Napolitano, "vetaba
una iniciativa de ley que iba en contra de inmigrantes".
"Esto sólo revela la complejidad de un problema de que atañe
a los dos países, y que sólo habrá de ser resuelto
en la medida en que se contemple integralmente el fenómeno",
abundó.
Añadió que el Gobierno mexicano es respetuoso de las decisiones
autónomas de las autoridades estadounidenses y se manifestó
"optimista" que el Senado de ese país, que el 27 de abril
reanudará la discusión de la reforma migratoria, apruebe
finalmente una medida que satisfaga las aspiraciones de México.
Por otra parte, añadió que los diplomáticos mexicanos
en Estados Unidos no tomarán parte del "boicot comercial"
anunciado por los inmigrantes para exigir una reforma migratoria "justa
e integral" y dijo que México "respeta las decisiones
de la sociedad civil".
La partición de los diplomáticos en esa jornada representaría
"una violación a la soberanía de EE.UU." y una
"actitud injerencista por parte de México, que no queremos
que nadie tenga con nosotros", enfatizó Aguilar.

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