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Daños e indignación

Sin salida. Los afectados no saben quién les responderá. La mayoría no tenía seguros porque las compañías no lo dan en el centro de San Salvador, por el riesgo. Nadie se responsabiliza por los disturbios.La policía detuvo a una veintena de personas a quien responsabiliza de participar en los desórdenes callejeros del viernes.

Publicada 9 de abril 2006, El Diario de Hoy

Sospechosos. Estos sujetos fueron capturados durante los violentos incidentes en el centro la noche del viernes. Foto EDH
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Francisco Mejía
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Negocios saqueados o consumidos por el fuego, casetas telefónicas y semáforos destruidos es el panorama desolador dejado por grupos vandálicos que sembraron el terror en el centro de San Salvador la noche del viernes. Los daños a la propiedad privada se calculan en 100 mil dólares.

Dueños de algunos de los negocios que fueron saqueados aún no saben a quién acudir para exigir el resarcimiento de las pérdidas.

Omar Arbaiza, gerente de operaciones de Multitel, empresa dueña de las casetas de teléfono público que fueron destruidas, inspeccionó ayer los daños. Contabilizó 15 cabinas reducidas a cenizas.

Preliminarmente, dijo que las pérdidas de la empresa podrían ser de 20 a 25 mil dólares. “Nosotros brindamos un servicio público a la comunidad, los aparatos son para utilizar en alguna emergencia ¡por favor respeten la propiedad privada!”, expresó Arbaiza mientras hacía una evaluación de los daños.

Supuestos vendedores de discos piratas y miembros de la BRES y la BPJ se enfrentaron a antimotines y destruyeron lo que encontraron a su paso.

La furia de los vándalos alcanzó pequeños locales comerciales. Cerca de la plaza España los sujetos incendiaron un vehículo particular y las llamas se esparcieron hacia seis locales comerciales.

Gilberto Rodríguez, de 79 años, es propietario de la Joyería Central en la citada plaza, en su rostro se reflejaba la desesperanza al ver su negocio reducido a cenizas. Dijo que tenía una inversión de 20 mil dólares. Todo lo perdió.

“Todavía no sé que voy a hacer, este era mi negocio y todo lo perdí. Esto se debe al vandalismo en el país”, comentó con tristeza.
Esta no es la primera vez que la suerte golpea a don Gilberto. Relató que en ese mismo local fue asaltado tres veces y para los terremotos de 2001 casi queda en la ruina.

Junto a la joyería funcionaba una pastelería (Cakes Fiesta); la dueña, quien se identificó únicamente como María José, permanecía en el lugar ayer y calculó lo perdido en 50 mil dólares.

Tereso de Jesús Díaz Blanco, el responsable de otro de los locales de la plaza, señala que además de ser su fuente de empleo, allí residía. Ahora se ha quedado sin vivienda y sin empleo. “Aquí estamos en la calle porque perdimos lo poco que teníamos”, agregó con desconsuelo don Tereso.

Ninguno de estos negocios estaba asegurado, según explicaron, porque las aseguradoras no protegen este tipo de negocios medianos localizados en el centro.

Nadie se salvó

Vendedores del sector informal también reportaron pérdidas. Dos comerciantes que se ubican en las cercanías de la plaza Gerardo Barrios se quejaron de que les robaron toda la mercadería que mantenían guardada en sus puestos.

“Le dieron vuelta a las mesas y se llevaron todo lo que teníamos para la venta. Deberían protestar, pero sin dañar a los demás”, dijo con indignación una vendedora que optó por el anonimato por temor a represalias de asociaciones de vendedores.

La turba arremetió con palos y piedras contra el sistema de semáforos, sobre todo los peatonales. Unos 25 aparatos se destruyeron.

El inmobiliario urbano no escapó del vandalismo: depósitos para basura, bancas en los parques y baranda fueron destruidos.
En la noche de los disturbios, varios autobuses del servicio público fueron atacados por sujetos que sembraban pánico en las calles de la capital. Sin mediar palabras rompían las ventanas.

Las autoridades gubernamentales y municipales aún no tienen un recuento final de daños.
La pregunta que se hacen las decenas de personas afectadas es ¿quién les responderá por sus pérdidas?

Cabinas
15 De teléfono
De la empresa Multitel fueron dañadas por los vándalos.

Semáforos
25 dañados
Sobre todo los peatonales, que están a mediana altura.

Joyería
$20 MIL
Son las pérdidas calculadas en este negocio, ubicado en el centro.

Pastelería
$50 MIL
Es la cifra preliminar de lo perdido en el negocio a raíz del incendio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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