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Comité del Senado aprueba programa de trabajadores invitados

En un día de trabajo que avanzó a toda velocidad, el Comité de Asuntos Judiciales del Senado estadounidense aprobó un programa de trabajadores invitados que dispensará hasta 400,000 visas por año y un plan piloto que legalizará a un millón y medio de trabajadores agrícolas indocumentados.

Publicada 27 de marzo 2006, El Diario de Hoy

AP
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

En un contexto de protestas, este lunes el Comité de Asuntos Jurídicos del Senado de Estados Unidos aprobó el programa de visas temporarias de trabajo presentado por el demócrata Edward Kennedy, mientras el presidente George W. Bush volvía a expresar públicamente su apoyo a la adopción de un plan de este tipo durante una ceremonia en que 30 personas de 20 países se convirtieron en ciudadanos estadounidenses.

El Comité, que intenta terminar la elaboración de su propuesta de reforma migratoria para presentarla este martes al plenario del Senado, logró avanzar en forma significativa bajo la presidencia del republicano Arlen Specter.

El plan aprobado permitiría a extranjeros obtener permisos de trabajo por tres años, renovables por una vez para un máximo de seis años, y también los habilita a solicitar la residencia permanente ("tarjeta verde"), a través de la cual accederían a la ciudadanía.

El extranjero que obtenga esta visa tiene derecho a cambiar de trabajo, a cambiar de empleador y a entrar y salir del país cuantas veces quiera. La única condición que debe cumplir es estar empleado en forma permanente; si queda desempleado por un período mayor a 45 días, pierde la visa y debe salir de Estados Unidos.

Los senadores republicanos John Cornyn y Jon Kyl se opusieron firmemente a esta propuesta por considerar que los trabajadores invitados deberían estar obligados a regresar a sus países cuando venciera el período de seis años, promoviendo la idea de "circularidad en la migración", pero quedaron en minoría en el Comité.

"En este programa, el trabajador temporario es en realidad un trabajador permanente. Cuando tengamos una recesión, cuando aumente el desempleo, ¿qué va a pasar?", protestó Kyl.

"Apróntense para cuando lleguen los tiempos difíciles, cuando venga un carpintero y diga que no tiene trabajo, y que un trabajador supuestamente temporario que se quedó como ciudadano sí tiene trabajo", agregó.

Kennedy dijo que la posibilidad de solicitar la "tarjeta verde" (y después la ciudadanía) está abierta hoy para los trabajadores altamente capacitados que reciben una visa temporaria de trabajo (llamada "H1B"), y que no debería ser diferente para los trabajadores no calificados. "El país necesita a unos y a otros. No veo razones para hacer diferencias", dijo Kennedy.

El comité aprobó una de las enmiendas que presentó Kyl, que establece que si en algún sector de la economía hay un desempleo mayor al once por ciento, el gobierno estará impedido de emitir más visas temporarias de trabajadores invitados para ese sector, hasta que la situación cambie.

También fue aprobada una propuesta de la senadora demócrata Dianne Feinstein, que legalizaría a un millón y medio de trabajadores indocumentados en el sector agrícola, en un "programa piloto" que después podría ampliarse a más personas.

"Hay una industria en Estados Unidos que es enteramente dependiente de los inmigrantes, y esa industria es la agrícola", dijo Feinstein, de California, donde la industria agrícola emplea a un millón y medio de personas, en su mayoría extranjeros indocumentados.

Los indocumentados que puedan demostrar haber trabajado en la industria agrícola por al menos 150 días por año en los últimos dos años y que hayan pagado impuestos podrán acceder a una "visa azul", que después de cinco años les abriría las puertas a la ciudadanía estadounidenses.

La enmienda de Feinstein fue aprobada a pesar de la oposición manifestada por Kyl, quien dijo que muchos de los inmigrantes que están trabajando en la agricultura no pretendían quedarse en Estados Unidos y que "no es necesario" concederla.

El trabajo del Comité tuvo lugar mientras frente al Capitolio manifestaban miles de personas por una reforma en favor de los inmigrantes.

Al coro de "Aquí estamos y no nos vamos, y si nos echan nos regresamos", los manifestantes reclamaron una reforma que legalice a los indocumentados. Los convocantes, líderes religiosos de diferentes creencias, protestaban además la criminalización de las personas que ayudan a los indocumentados, una medida aprobada en diciembre por la Cámara de Representantes.

El Comité aprobó hoy una enmienda presentada por el senador demócrata Richard Durbin que prohibe la criminalización de las personas que prestan asistencia humanitaria a los indocumentados.

El Comité continúa debatiendo qué hacer con los 12 millones de indocumentados que residen en Estados Unidos, un tema que divide profundamente a los senadores.

El proyecto que aprobó este Comité será enviado al plenario del Senado, y lo que vote el Senado debe después compatibilizarse con el proyecto de la Cámara de Representantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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