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Irma
Cantizzano
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El 15 por ciento de la población salvadoreña que ahorra
prefiere guardar su dinero en algún lugar de su casa o invertirlo
en los “cuchubales”.
En apariencia, tener algunos centavos bajo el colchón o en los
sistemas cooperativos de ahorro es más atractivos para algunas
personas que llevarlo a una institución especializada.
La tendencia parece ir en aumento debido a que los usuarios tienen la
percepción errada de que no se obtiene ganancia o cualquier tipo
de garantía por dejar su capital bajo la custodia del sistema financiero
o simplemente porque no cuenta con el hábito de contar con una
reserva monetaria para emergencias.
De acuerdo con los resultados del estudio “Hábitos de Ahorro
en Centroamérica”, elaborado por la firma PSM Sigma 2 por
pedido del GrupoFinanciero Uno (operador de Banco Uno), sólo el
66 por ciento de la población muestra la disposición de
abrir cuentas bancarias.
Capacidad
La cifra registrada en la plaza local sólo es superada por la del
sistema bancario guatemalteco, donde el porcentaje es del 81 por ciento
(el más alto de la región). Sin embargo, el nivel del país
aún es bajo.
La investigación, presentada ayer en San Salvador, destaca además
que el promedio de ahorro regional es de 25 dólares por mes.
El estudio también refleja que los montos de los depósitos
promedio en El Salvador están en el rango de 25 hasta los 49 dólares
(el 34 por ciento de los encuestados).
Mientras que sólo el 21 por ciento dijo que podía ahorrar
desde 50 hasta 99 dólares por mes.
El documento consigna además que el 97 por ciento de la población
reconoce la importancia de las cuentas bancarias, pero que por varias
razones esto no se concreta (negligencia, falta de tiempo y gastos de
emergencia, entre otros).
La encuesta desarrollada por Banco Uno detalla que si bien el 32 por ciento
de la población está interesada en encontrar mayor rentabilidad,
ésta no es buscada en el ahorro.
Actualmente, buena parte de los ingresos familiares (adicionales a los
gastos por el pago de servicios o vivienda) acaban en el consumo.
Una de las justificaciones que se detectaron mediante la encuesta es que
que la población no se siente capaz de tener una disciplina para
alcanzar sus metas de ahorro, entre otras cosas porque considera que el
dinero no le alcanza.
Sin embargo, algunos especialistas sostienen que la gente no ahorra porque
no tienen claras las prioridades y el dinero acaba en comida rápida
y celulares.
Estrategias
Anualmente el país recibe más de dos mil millones de dólares
en concepto de remesas y muy poco de ese dinero se dirige hacia cuentas
de ahorro.
Albino Román, presidente de Banco Uno El Salvador, reconoció
que la banca trabaja en el desarrollo de nuevas estrategias para atraer
nuevos depositantes.
En los últimos meses, las instituciones bancarias han renovado
sus estrategias publicitarias para tratar de subir el ritmo de los depósitos
y ampliar la cartera de clientes.
El BancoUno lanzó ayer su propuesta, la cual consiste en un plan
de ahorro programado y premios por los depósitos mensuales.
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