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Supermujeres versus las féminas posibles

La obra teatral “Muy abierta al monólogo” logró un lleno total en su única presentación. La actriz costarricense Marcia Saborío desmintió estereotipos con mucho humor


Publicada 10 de marzo 2006, El Diario de Hoy

Adda Montalvo
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

Momentos. La actriz Marcia Saborío interpretó a una niña que conoce la teoría de género. Foto EDH

No cabía casi nadie más en el Teatro Luis Poma la noche del 8 de marzo.

Simplemente porque a las 6:30 de la tarde, después de las marchas y celebraciones del Día Internacional de la Mujer, muchas féminas -y también hombres- acudieron a la única presentación gratuita de la obra “Muy abierta al monólogo” a cargo de la costarricense Marcia Saborío.

Aún así, mucho público se quedó sin entrar debido a que rebasó la capacidad del teatro.

En el escenario, Saborío mostró un mundo lleno de diferentes mujeres creadas por su compatriota el escritor Luis Piedra.

Todas representadas por la actriz de una forma cómica con mucha ironía y con dejos de moraleja feminista.

Imposibles

Con el aullido de un lobo feroz, la costarricense, empezó a contar la primera parte de “Muy abierta al monólogo”. En ella, al mismo tiempo de encarnar a Caperucita Roja, Blancanieves o la Bella Durmiente, Saborío fue dando cómicas y diferentes versiones de estos cuentos de hadas. Por ejemplo, que la Caperucita es, en realidad, la amenaza para los lobos o que a Cenicienta, el príncipe le robó las dos zapatillas de cristal porque a él le quedaban “divinos”. Todo esto aderezado con música, bailes y chistes.

Luego apareció en escena una parodia a las ‘mises’ de Costa Rica, en donde satiriza los logros de las mujeres gracias a los concursos de belleza. Además representó a las Supermamás, quien todo lo puede, exceptuando en el período pre menstrual en donde la actriz mostró un espectáculo visual que incluyó proyecciones y fotomontajes.

Por último, Saborío se convirtió en una niña moderna que refleja en sus juegos las ideas del “género”.

El ritmo de imágenes humor y variación de personajes de la obra logró total aceptación del público. Además, por su explícita exposición del pensamiento feminista y plantear que una mujer debe buscar una forma de ser real, no imposibles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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