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| Recuerdo. Guadalupe Mendoza, de 6 meses, y originaria del Cantón Tenango de Suchitoto, fue uno de los primeros menores que perecieron en el mes de febrero. Foto:
EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
[ Atención]
La cobertura rural queda en entredicho
Vienen acuñadas con el nombre de “muertes comunitarias” y se refieren a aquellos infantes, la mayoría de zonas rurales y de muy escasos recursos, que ni siquiera llegaron a un centro de salud a pasar consulta.
Eduardo Guerrero, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en El Salvador, lo decía de esta forma. “No todo el mundo llega a los servicios de salud, nosotros sabemos que en El Salvador tanto para las mujeres gestantes y los niños, más o menos el 40 por ciento de la población no llega a (recibir atención)”.
Con ese panorama no resulta extraño que a principios de febrero, sólo cuatro de los trece niños habían fallecido en un centro asistencial. Es decir, que dos de cada tres enfermos ni siquiera tuvieron la oportunidad de recibir asistencia médica.
Guillermo Maza, ministro de Salud, reconoce este tipo de limitantes aunque habla de que un 20 por ciento de la gente está descubierta.
[Recurso]
Y 110 mil bolsas de suero, ¿es suficiente?
La última víctima registrada
Murió en el hospital de Ilobasco el pasado 4 de marzo
- El bebé llevaba cinco días con diarrea y vómitos.
- Los médicos lo ingresaron, pero poco después la mamá se lo llevó a escondidas
- Según relata el ministro de Salud, Guillermo Maza, pereció un hora y 40 minutos después de haber vuelto al hospital de la zona. |
La gastroenteritis aguda es una enfermedad prevenible y, como tal, exige de educación y pocos recursos más. Entre ellos, el suero oral y su distribución en el área rural.
Salud Pública desmiente la falta de existencias y prueba de ello es la cantidad de 110 mil sueros orales en las bodegas.
Para el infectólogo Jorge Panameño, de ser así, no es un número suficiente en una emergencia como la actual. “Sabiendo que hay una población foco, debe haber más que eso”.
Si el dato de un promotor por cada mil habitantes es real, tal y como aseguran algunas ongs, también es un recurso, cuanto menos, discutible, asegura el especialista.
[Cultura]
Hay desconfianza en el sistema sanitario
Esa preferencia de las madres por el curandero del lugar es indudable, según revela un estudio del antropólogo Gregorio Bello Suazo. La confianza y una relación más humana son puntos que explican el porqué las familias se inclinan por lo tradicional.
En ese contexto, no resulta extraño que en los expedientes de algunos niños fallecidos por diarrea aparezca que antes de llegar a un hospital habían recibido prácticas como baños de ruda, “pasarle el huevo”, sobaduras,...
Algunas curanderas, como una de las más conocidas en el Cantón El Castaño, en San Antonio del Monte, ya se pueden la lección y, en los casos graves, mandan a las madres al hospital. Parece que todavía es la excepción,...
[Servicios]
El Salvador, un país lleno de contrastes
El que muchos de los fallecidos sea del campo o de zonas semiurbanas, alejadas de los polos de desarrollo, no es casualidad. Las estadísticas de la Digestic ilustran esas diferencias en cuanto a servicios básicos.
Y ya se sabe: acceso a agua potable es sinónimo de salud. El 79, 5 por ciento de la población de las urbes tiene asegurado este servicio. Ese porcentaje baja hasta el 36 por ciento en la zona rural. En departamentos como Sonsonate, el más castigado por las infecciones, menos de la mitad lo recibe.
Llevar ese servicio, aunque de forma temporal a los hogares, es una medida que no se ha tomado en cuenta.
Otros aspectos relacionados con la higiene y, por tanto, vinculados a las diarreas es el tratamiento de las evacuaciones. Sólo el 8,4 por ciento de los habitantes del área rural tiene inodoro. Esa cifra resalta todavía más si se toma en cuenta que en la ciudad alcanza el 72,7 por ciento, casi tres de cada cuatro.

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