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Cuesta abajo

Real Madrid se despidió de la Champions. Es el final de un ciclo.


Publicada 9 de marzo 2006, El Diario de Hoy

Decepción. Ronaldo es el símbolo de la actualidad del Madrid. Una temporada que terminó mucho antes de lo esperado. Foto: EFE

EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

El ‘estilo Arsenal’, una tendencia del fútbol basada en trabajar con futbolistas jóvenes y prometedores, acabó con el ciclo del mundo galáctico del Real Madrid, un equipo que tras su dura eliminación en Highbury comienza a partir de hoy una nueva era, con una regeneración importante de su plantilla a corto plazo.

Sin embargo, el Madrid lo dio todo. Se entregó, con voluntad y espíritu guerrero. Pero el fútbol juvenil, alegre, directo y vertical del Arsenal salió a flote. El fútbol europeo del futuro es de Cesc Fábregas, es de Kolo Touré y es de Eboué. Y de Henry, por supuesto.

Espectacular. Gol de Fabrizio Miccoli sobre Pepe Reina.
Despacharon al campeón
El Liverpool inglés cayó en su casa por 0-2 (0-3 en el global) ante el Benfica y se despidió de la Champions sin poder romper el bloque defensivo del club portugués. El local siempre propuso más, pero no fue eficaz; mientras, del otro lado, Simao batió a Reina al 40’ y su equipo se quedó a defender el resultado, que mejoró tras un golazo de Miccoli, a dos minutos del final. Adiós al campeón.

López Caro apostó por Michel Salgado para detener a Reyes. En la ida, en el Bernabéu, Cicinho no vio nunca al sevillano. Salgado jugó con intensidad y con casta. El otro enigma de la semana, lo resolvió López Caro alineando juntos a Ronaldo y a Raúl juntos.

Ronaldo tuvo el gol de inmediato. A los dos minutos se encontró con un balón claro que lo sacó Lehmann con reflejos. Esa jugada ilustró el mal momento del brasileño. Sin fuerza, sin fe, Ronaldo regaló al Arsenal un gol que podía haber sido decisivo.

Arsenal puso el ritmo

El Madrid se vio desbordado por el ritmo del Arsenal. Es equipo de Arséne Wenger es eléctrico y directo. Enfrente, al Madrid con Zidane, Gravesen y Guti en la creación le costaba demasiado llegar al borde del área.

Duro. Golpe le propinó Andrea Pirlo a Bixente Lizarazu.
Milán, con casta y fútbol
Con un gran partido, el Milán italiano venció al Bayern alemán y pasó a cuartos en una buena tarde de Filippo Inzagui. El italiano marcó al 8’ y al 47’, este último tras un mal entendido entre la defensa y el meta Kahn. Shevchenko puso el 2-0 de cabeza, e Ismael descontó tras un rechace de Dida. Después llegó el segundo de Inzaghi y el último lo puso Kaká con un fuerte disparo para dejar la serie 5-2.

El fútbol español está de enhorabuena. Cesc Fábregas es la aparición más interesante y explosiva desde la llegada de Raúl. Es inteligente, aguanta la presión, es fiable en la entrega y encima es agresivo. Sin contar con un físico envidiable, del perfil de Vieira, Cesc dirige al Arsenal con autosuficiencia.

José Antonio Reyes tuvo el gol más claro a los 43 minutos. Mandó un balón al larguero dentro del área tras una jugada donde Sergio Ramos había cometido un error infantil. No fue el día de Ramos, al que aún le falta peso internacional. Ljunberg, Hleb, Henry. Los tres son dinámicos. Amagan y se van siempre.

Madrid, inadvertido

El Madrid, salvo la lucha de Raúl, pasó inadvertido. Tácticamente, no supo aprovechar la debilidad de Flamini en el flanco izquierdo. No tuvo bandas nunca en el primer tiempo y eso ayudó al Arsenal, que tuvo en Senderos y en Touré a dos valores firmes en la zaga.

Tras el descanso, hubo intensidad. Fue un encuentro de ida y vuelta, con un derroche físico enorme del Arsenal.

Presión. Ibrahim Afellay marca a Cris, del Lyon.
El club francés los arroyó
Por tercer año consecutivo el Lyon francés pasó a cuartos tras derrotar por 4-0 al PSV (5-0 en el global). El PSV perdía por 0-1 tras el gol de Tiago (26’) cuando sufrió la expulsión de Cocu al 42’, por doble amonestación. De ahí en adelante, la serie estaba sentenciada, y el segundo de Tiago (45’) y los tantos de Wiltord (71’) y Fred (90’) fueron un duro castigo para los holandeses.

Sin embargo, el equipo inglés se quedó en demasía en la última media hora. Disfrutó de ocasiones claras, aunque el balón más peligroso de gol lo tuvo Raúl, que mandó un balón al palo.

El Arsenal perdonó. Fue mejor, pero lo pudo pagar caro. López Caro confió en la ‘vieja guardia’. No quiso arriesgar y dejó la responsabilidad en manos de los famosos ‘galácticos’.

El Arsenal, además, dio seguridad atrás con Lehmann extraordinario, y rechazó todos los lanzamientos de falta de Roberto Carlos y de Beckham, sin tino durante los noventa minutos. Que Raúl Bravo sea de lo mejor del Madrid no es una buena noticia.

El Arsenal, con los dos marfileños enormes -Eboué y Touré-, siempre fue mejor. Fue por el partido y se coló en los cuartos de final con justicia, con un gran triunfo en el Bernabéu en la ida.

El Madrid, eliminado de la Copa, de la Copa de Europa y con la Liga casi descartada, afronta dos meses duros de trabajo.


Los madridistas lo vivieron con mucha angustia

En su primera visita oficial al londinense Highbury Park, la hinchada madridista se dejó la garganta durante el partido contra el Arsenal, que les había derrotado a domicilio 1-0 y estaban con la ansiedad de saber que su futuro europeo se definiría en territorio inglés.

Los aproximadamente 2.500 abnegados seguidores madridistas, vestidos con la indumentaria propia y protegidos del frío inglés con bufandas y gorras del color de su club, animaron, jalearon y vitorearon los buenos momentos y llegadas al área de su plantilla.

Una hinchada que recibió con alivio la presencia del brasileño Ronaldo en el once titular, una auténtica incógnita hasta el arranque del encuentro.

Otro de los grandes atractivos llegó con Raúl, que comenzó desde el minuto uno en el ataque madridista junto al brasileño, en su primera aparición como titular desde que se lesionara en el partido contra el Barcelona.

En las butacas de Highbury Park, el minúsculo estadio de los “Cañoneros”, se respiraba la tensión propia de un duelo histórico que medía cara a cara, por segunda vez en la temporada, a dos de los peces gordos del continente y por primera vez desde el amistoso de 1999, en el que el club de Londres se impuso al Madrid por 3-1.

Los jaleos de los aficionados ingleses no hicieron ensordecer los gritos y cánticos procedentes de las gradas madridistas, que exigían lo mejor de su club y apelaron al repertorio futbolístico de sus Zidane, Beckham, Ronaldo, Raúl y Roberto Carlos.

Vitorearon los intentos de Ronaldo, un remate de cabeza desde el área pequeña y una polémica jugada que podría haber sido penalti y de Beckham, pero también temblaron con las ocasiones del Arsenal. Se volvieron a Madrid resignados y con la idea de un ciclo finalizado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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