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| Opinión. El político considera
que es lícito que el Presidente Antonio Saca pida votos para
ARENA, pero que los resultados no serán sorprendentes. Foto
EDH |
Ciro Granados
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El fantasma del indispensable tres por ciento de los votos válidos
aún ronda en la mente de Ciro Cruz Zepeda, el presidente de la
Asamblea Legislativa y máximo líder del Partido de Conciliación
Nacional. Pero ahora las cosas son distintas, dice. Si bien en las elecciones
pasadas su formación se balanceó en el peligroso filo de
la navaja, y se salvó de una inminente desaparición, las
cuentas de los pecenistas, ahora, presentan cifras más o menos
benevolentes.
Zepeda Peña es un viejo zorro de la política. Eso le permite
disparar comentarios audaces y hablar de expectativas que para algunos
podrían ser elevadas. Para él, no.
Inspirado en la tradicional estrategia pecenista de conseguir un sustancial
número de diputados por residuos electorales, el político
cree que tendrán, como mínimo, 14 ó 15 escaños
en el Congreso. Y esto les permitirá seguir siendo un poder real.
En vista de que las extremas se polarizan, el PCN se ha convertido, con
el paso del tiempo, en el puño de hierro que mantiene el control
legislativo. Ya sea el FMLN o ARENA tienen que aliarse con los azules
para aprobar cualquier ley.
Eso lo conoce a la perfección Ciro Zepeda. Tal vez por eso es que
sus respuestas, concebidas en la afilada mente que posee, podrían
sonar a mazazo para sus contrincantes... o a sutiles halagos para los
electores.
¿Cuál es la percepción actual de la situación
del PCN?
Todos los partidos, así como tenemos un nacimiento y un desarrollo,
tenemos altibajos. El PNC nace en el campo, y a medida que se acerca a
las grandes urbes, concretamente San Salvador, no tiene mucha fortaleza.
Pero el PCN nació a través de hombres de sombreros y eso
nos ha permitido crear una estructura orgánica en todo el territorio,
y hemos logrado ser la tercera fuerza política, de derecha. El
Salvador es conservador, el 70% de las personas rechazan las ideologías
de corte leninista, maoísta, comunista o socialista.
¿Por que no ha colapsado el PCN? Estuvo a punto de hacerlo
en la última elección.
¿Acaso se debe a que tiene amigos muy fuertes que él
mismo ayudó a crear?
Se debe a muchos factores. En primer lugar, los que integramos la conducción,
no solamente a nivel de cúpula nacional, atraemos a las clases
media, media baja y popular; sin embargo, no somos un partido que se identifica
con el populismo.
¿Ronda el fantasma del 3% para esta elección?
Sí, estamos conscientes de esa situación, vivimos momentos
muy difíciles. Entonces, para nosotros, en la elección de
diputados y alcaldes juega muchísimo el papel de los líderes
comunales, cantonales y de la municipalidad. Saber escoger al candidato
es punto muy clave, y el PCN en eso tiene mucha experiencia.
Ahora no tienen entonces temor de desaparecer en estas elecciones?
No. A mí no me gusta hacer predicciones porque no soy agorero ni
tengo la profesión de adivino, pero sí consideramos --sin
temor a equivocarme-- que el PCN ha tenido un crecimiento de aproximadamente
el 300% desde la última elección de alcaldes y diputados.
Yo considero que el PCN va a mantener su número de diputados, que
fueron 16.
¿Cuál es la diferencia entre votar por el PCN o
por ARENA?
Primero podemos hablar de las coincidencias: ambos somos conservadores,
de derecha, y además somos partidos que hemos gobernado durante
mucho tiempo en El Salvador.
¿Cuáles son las diferencias?
Las formas del enfoque que se da a los problemas de mayor envergadura
que está viviendo el país: cómo abordar la solución
del desempleo, de la delincuencia, de los problemas que vive el salvadoreño,
allí es donde nos diferenciamos, según nuestro bagaje de
experiencia política.
Y si hay tanta diferencia ¿por qué siempre tradicionalmente
votan juntos en la Asamblea?
Los dos tenemos pensamiento de nación.Y nos unificamos cuando
vemos que nuestras instituciones y el sistema político, económico
y social de nuestro país están en peligro. No es que uno
siga al otro, es una inercia que se convierte en estabilidad y gobernabilidad.
¿No tiene temor de que el “efecto Saca” les
pueda robar votos a ustedes?
No. El Presidente Saca tiene derecho a contribuir para que su partido
gane el mayor número de representantes. Sé que está
haciendo un gran esfuerzo, pero al fin de cuentas no creo que los resultados
sean tan mayores. Recuerde que el Presidente no va a ser el súper
alcalde ni el súper diputado. Creo que es lícito que él
salga a echarles “la upa” a los candidatos de ARENA; aunque
yo, por ejemplo, si fuera Presidente de la República no haría
eso, porque el problema es que en este caso el que está de moda
es el Presidente Saca, y el que tiene que estar de moda es el partido,
¿Y eso es lo que sucede en el PCN?
Es lo que sucede dentro del PCN, porque lo único que hacemos es
dinamizar la actividad política del partido. Algunos tenemos más
tiempo de estar en los puestos, pero son circunstancias que la misma dinámica
del partido permite. Es una falacia decir que entre más cambia
de secretario general un partido es más democrático. Porque
entonces se llevaría el primer puesto la Democracia Cristiana en
este país, porque es el partido que más secretarios generales
ha tenido... y sin embargo no ha tenido el éxito total.
¿Es necesario el verticalismo en partidos conservadores
de países como El Salvador para poder tener éxito a través
del tiempo?
Dependería de qué visión se tiene, pero pienso que
una organización lo que hace es seguir a su líder y a las
estructuras orgánicas. Eso sucede en los partidos criollos, y para
mí el PCN está entre los partidos criollos. Pero los partidos
que nacen de una corriente ideológica fuera de nuestro país,
lo que traen son planteamientos y organizaciones que emulan o tratan de
importar de Alemania, de los países nórdicos y de países
de Sur América como Chile. Entonces tratan de traer ideologías
o doctrinas importadas del extranjero; estas son transnacionales políticas,
mientras que nosotros somos organizaciones criollas que han nacido bajo
el pensamiento de un salvadoreño.
¿Quiénes son sus principales adversarios en estas
elecciones?
Ideológicamente, todos. En cuanto a objetivos y propósitos
y metas, también todos. Porque todos quieren ganar el mayor número
de espacios políticos; desde el más pequeño hasta
el más grandote son adversarios de nosotros. Nosotros sabemos bien
que debemos vivir en ese escenario y ver cómo convertimos nuestras
debilidades en fortalezas.
¿Cuáles son las debilidades del PCN?
Una es que no se tiene el gobierno a disposición, y usted sabe
que el gobierno es una infraestructura muy grande y poderosa; nosotros
fuimos gobierno y sabemos lo que significa tener esos recursos y --como
yo digo a manera de ejemplo-- tiene un montón de gavetas de donde
sacar recursos y no me estoy refiriendo solamente a lo económico.
Aparte, nosotros no tenemos mecenas políticos. Hay personas que
le apuestan más al caballo que sienten más ganador; sin
embargo hay algunos que son astutos apuestan a los tres caballos posiblemente
ganadores.
Y el PCN ¿de cuáles caballos es?
A la vista de estos mecenas no somos ganadores de primera, sino que somos
relativamente ganadores.Aunque, al ver las encuestas, pienso que no habrá
mucha modificación de la correlación de fuerzas tanto en
alcaldías como en diputados.
¿No es que ARENA va a sacar 40 diputados, por ejemplo?
Yo le deseo la mejor suerte a ARENA, ojalá sus cálculos
no se vayan a equivocar, pero uno tiene que ser realista y pragmático,
ver las cosas y poner los pies en el suelo. Nosotros tenemos que partir
de un piso y con lo que tengamos ver qué podemos hacer. El PCN
va seguir desarrollando su rol: un partido que se mueve dentro del balance
de las fuerzas políticas en el país, y continuaremos en
ese esfuerzo.
¿Se podría llegar a romper la gobernabilidad en
este país y en este momento si no gana suficientes escaños
el PCN?
Los salvadoreños no estamos de acuerdo con un bipartidismo. ARENA
y el FMLN buscan la forma de imponer su propio criterio, pero ninguno
de ellos es capaz de dominar la Cámara Legislativa. Si la gobernabilidad
la interpretamos como un mecanismo para tener armonía, difícilmente
puede lograrse si uno de ellos es hegemónico, porque lo que va
a haber es un rompimiento y una confrontación permanente. Ahí
es donde surge el mecanismo de que le dan posiciones a las demás
fuerzas políticas, eso sirve para poner los pesos y contrapesos
para que haya gobernabilidad y estabilidad. Lamentablemente, al PCN le
ha tocado en estos años desempeñar ese papel y servir de
balance.
¿Lamentablemente?
No, lamentablemente porque hay sectores de la población que malinterpretan
esa posición.
¿Y cuál es la interpretación auténtica
de esa posición del PCN dentro de la aritmética legislativa?
Desafortunadamente, somos una fuerza que no somos debidamente comprendida
y entonces creen que nosotros somos un partido... y nos ponen una serie
de calificativos, que no son con afán constructivo, sino de perjudicar
y dañar nuestra dignidad política.
Ahora siendo usted de un partido conservador, de un partido de derecha
¿le parece peligroso que el FMLN gane demasiados diputados
en esta legislatura?
No creo que el FMLN gane más de 31 ó 32 diputados, máximo
33. Y no lo hago con el afán de perjudicar al FMLN.
En estos momentos la correlación de fuerzas se mantiene prácticamente
como la vez pasada; y pienso que eso es bueno, porque el PCN, quiérase
o no, para agrado de unos y desagrado de otros, ha jugado un papel muy
importante en la Asamblea Legislativa.
Qué pasaría con el futuro del PNC si logran menos
de los diputados menos de 14 diputados.
Difícilmente creo que pueda pasar eso, pero como nada está
escrito en piedra, como puede sacar menos de 14 también puede sacar
más y dar una sorpresa. Cual sea la situación, el PCN va
a ser indispensable para que haya estabilidad y gobernabilidad en este
país.

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