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Un desempleado que le hizo frente a la vida

Abraham Menjívar perdió su empleo tras sufrir un accidente que dañó su columna. Se dedica a la venta de varios accesorios que ofrece a los estudiantes y peatones frente al Inframen. No se deja vencer

Publicada 28 de febrero de 2006 , El Diario de Hoy

Atención. La mayoría de peatones que pasa por el lugar compra, desde una diadema hasta un espejo. s Foto EDH

Inés Quinteros
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Don Abraham Menjívar, de 55 años, es un hombre amable, trabajador y luchador.

En la actualidad se dedica a la venta de una variedad de accesorios frente a las instalaciones del Instituto Nacional Francisco Menéndez (Inframen).

La historia de don Abraham es como la de toda persona emprendedora. En 1994 se desempeñaba como vigilante de una empresa, pero sufrió un accidente que dañó su columna y meses después la empresa prescindió de sus servicios.

Pasó unos cuatro años en busca de un empleo que nunca se dio.

Lo que puede encontrar
En la venta de Don Abraham se puede hallar variedad de accesorios.
- Hay diademas, colas, aritos, collares, peines, diversidad de pulseras y anillos.
- Además hay flautas, billeteras, agendas, monederos.
- También encuentra espejos, estuche para celulares, cojines decorados, cuadros y juguetes.
- Una diversidad de figuras de animales desde un dinosaurio hasta una vaca. Estos es lo qkue más se vende porque sirven para trabajos de los estudiantes.
- Los precios son variados desde $0.12 hasta $6.00.

Pero la mala racha acompañaba a don Abraham. En 1996 enviudó quedando a cargo de tres hijas, que sacó adelante con mucho sacrificio, y que ahora ya no están con él.

Después de tantas duras experiencias en su vida, decidió en 1998 vender pósters frente al Inframen.

"Al principio venía tres veces por semana con los póster y luego me iba para otras escuelas a ver si lograba sacar más fichitas para el sustento de la casa", dijo.

Pero en 2000 la institución le permite colocar su venta allí y ya lleva ocho años en la zona.

Desde ese entonces a la fecha don Abraham sale todos los días de su casa a las 4:00 de la mañana, ubicada en Mejicanos, para ofrecer su venta a los escolares y peatones que pasan por la zona.

"Cuando vengo barro el lugar y comienzo a sacar la mercadería y así cuando pasen los estudiantes a las 6:30 de la mañana ya puedan verla y comprar algo", explica.

Sin embargo, al ver que los pósters se le dañaban con facilidad cambió la mercadería y comenzó a llevar variedad de accesorios para los estudiantes.

Según don Abraham, en su venta ha invertido casi 500 dólares, que ha logrado reunir con mucho sacrificio.

"Antes cuando la entrada era por este costado (20 Avenida Norte) vendía más con los muchachos, pero ahora bajó pues ingresan al otro lado (29 Calle Oriente)", dijo.

No obstante, hay ocasiones en que obtiene ganancias favorables, que le sirven para pagar comida, medicinas, recibos, el impuesto de la alcaldía y el transporte.

Cuando llueve fuerte no llega a vender. Otras veces, cuando está opaco el día, pone las cajas una sobre otra y realiza su trabajo.

Cuenta que ha tenido pérdidas por haber dado crédito. "Yo confié en la gente y mire allí tengo la lista de los que deben", afirma.

Agradeció a la institución, porque le dan donde guardar su mercadería sin cobrarle un centavo.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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